jueves, 21 de noviembre de 2013

Lectura actual de la Minería peruana

La minería peruana, uno de los motores del denominado milagro económico peruano, pasa actualmente por una situación extremadamente delicada que merece un análisis técnico-científico, sin apasionamientos.
Desde un inicio en este espacio, colaboramos con información privilegiada a los efectos que los tomadores de decisiones, en los diversos niveles de gestión del gobierno peruano, los inversionistas y población en general puedan tomar oportuna y cabal debida nota de los acontecimientos que pudieran no solamente estar desarrollándose en Perú, sino que básicamente los stakeholders y socios comerciales del país inca en el orbe, manejen información sobre tendencias y caminen de la mano en un país con grandes potenciales para tener oportunidades de negocios rentables de cara al futuro, coadyuvando al crecimiento y desarrollo de este pueblo con una grandiosa historia.
Perú ha puesto en marcha la "nueva relación de su actual administración del Estado peruano con la gran minería" al ver que objetivamente miles de millones de dólares han sido postergadas afectando el cronograma de ejecución de la cartera de proyectos mineros que tiene el país.
Ante posiciones antagónicas habidas en el propio estado peruano, se presentó un propósito de enmienda a efectos de destrabar los cuellos de botella que significaran la postergación de importantes proyectos del sector minero.
La atención de los agentes económicos están puestos en los indicadores que muestre el país, los mismos que son el resultado de las actividades programáticas expuestas en las medidas inmediatas tomadas para contrarrestar la pasividad burocrática, la reducción de los precios internacionales de los metales y otras causas que podrían estar afectando esta suerte de parálisis que se viene registrando en el sector.
Pese a que las empresas mineras pagaron el orden de 39 mil millones de nuevos soles al estado peruano en el quinquenio 2008-2012; la población en las regiones continúan haciendo oídos a la filosofía antiminera. Entre otros motivos, esta realidad obedecería a que en el año 2012, 11 mil millones del canon no fueron utilizados por los gobiernos regionales, distritales y las Universidades. 
Si a esta información dura se le agrega la poca ejecución del presupuesto público en el ejecutivo tras la gran campaña mediática a nivel nacional que demandara las famosas negociaciones en torno a las sobreganancias mineras; entenderemos que los inversionistas sensibilizados necesitan mas que buenos propósitos y sobre todo, los stakeholders necesitan de resultados tangibles.          
Recientemente , el diario Correo comentando la presentación del nuevo presidente del Consejo de Ministros, presenta cifras de las regiones mineras que mas cayeron en la distribución del canon minero.
Triste realidad de una deficiente gestión de las autoridades competentes.
Su sola lectura apunta a señalar deficiencias de gestión sin llegar a ver tópicos de la calidad en el gasto. 
Para dinamizar a la minería peruana no sólo es recomendable focalizar las acciones futuras en la distribución de utilidades que reporta al país esta actividad.
Es necesario desprenderse de la filosofía antiminera que persiste en algunos funcionarios del actual sector público peruano.
No se puede entender que en tanto las autoridades del mas alto nivel del estado disponen una política de apertura y darle sostenibilidad a las inversiones, en otros niveles de gestión se apliquen criterios discrecionales para desalentar las inversiones.
Un ejemplo de las actividades a corregir sería la de no confundir roles de monitoreo, control, seguimiento, supervisión y fiscalización, con la función de recaudación.
Perú tiene en SUNAT, a una institución que cumple adecuadamente la función de recaudadora de impuestos, en tanto que Osinerg, Osinergmin, y actualmente OEFA se ocupan de mandatos expresos que no debieran traslaparse.