miércoles, 13 de noviembre de 2013

Tras las negociaciones en torno a las sobreganancias mineras

En nuestro comentario "De las negociaciones en torno a las sobreganancias mineras" _del 28 de Abril del 2011_, manifestamos la importancia de conocer lo que significaría este tipo de negociación para el país.
Citamos entonces una serie de datos técnicos que debieran haberse considerado en su momento, como el hecho que ya en Enero del 2011, el PBI minero sufría una contracción de -6.8 % por la caída en la producción de algunos minerales como el Oro (-17.4%), entre otros.
La posición antiminera que alimentaba los conflictos socioambientales sumada a una burocracia en slow motion no llegaron a desarrollar la agenda pendiente, es decir, la necesidad que las mineras mantengan su competitividad construyendo una relación de confianza y de comunicación con los stakeholders, con capacidad de sostener la cartera de proyectos mineros prevista o las mejore con las alternativas que se brinde para continuar y/o empezar operaciones en el país.
La flamante administración del Estado peruano, incorporó su nueva política tributaria respecto a las "sobreganancias mineras", con los resultados nada alentadores para los intereses del país y que en el siguiente artículo, el propio economista Félix Jimenez ( Jefe del equipo de Plan de Gobierno del partido político ganador en las últimas elecciones presidenciales en Perú) realiza una reflexión en los siguiente términos:
"La economía peruana creció a la tasa de 6.3% promedio anual durante once años, pero solo en cuatro (2004 a 2007) de estos once años se registró superávit en la cuenta corriente de la balanza de pagos. Antes y después de 2004-2007 se registraron déficit.En el primer semestre de este año (2013) el déficit ya alcanzó la cifra de -5.4% del PBI.
La razón por la que se registró superávit en los años 2004 a 2007 fue el crecimiento espectacular en el valor de las exportaciones mineras que dio lugar, por primera vez en la historia moderna del país, a cuatro años de superávit comercial equivalente, en promedio, al 7.2% del PBI. Aunque siguen registrándose superávit comerciales en los años 2008 a 2012, su monto equivale, en promedio, a solo 3.7% del PBI.
En el periodo 1990-2003, la balanza comercial y la cuenta corriente registraron déficit de -1.5% y -4.7% del PBI, respectivamente.

Las extraordinarias ganancias mineras

Los superávit comerciales que se registraron durante 2004 a 2012, aunque decrecientes desde que se inicia la crisis internacional en 2008, fueron causados por el espectacular crecimiento de los precios de los minerales.
La tasa de crecimiento promedio anual de los precios en los periodos 2002-2007 y 2009-2011 fueron de 23.5% y 24.1%,respectivamente. En el periodo 1995-2002, los precios crecieron a la tasa de 1.1% promedio anual, pero habían crecido notoriamente entre 1991 y 1995. Los altos precios de los minerales generaron ganancias extraordinarias durante los años 2003 a 2012.
Hay que tomar en cuenta que durante 1990-2002 la producción minera a precios constantes –según cifras del Banco Central (BC)--, creció a la tasa de 8.1% promedio anual, mientras que en los años 2002-2012 creció a la tasa de solo 2.5%.
Si en este último periodo los precios de las exportaciones hubieran crecido a una tasa de 11.1% promedio anual,las ganancias extraordinarias de la minería correspondiente a los años 2004-2012, habrían ascendido a US$ 59,462 millones (US$ 6,607 millones anuales), equivalente al 5.3% del PBI.
Además, si realmente los precios de los minerales hubieran crecido a dicha tasa, la balanza comercial del periodo habría registrado un déficit promedio de -0.4%. Aunque la cifra estimada de las ganancias extraordinarias podría parecer abultada, esta es mucho menor que los US$ 72,966 millones que se «remesaron al exterior» durante los años 2004-2012 por el concepto de utilidades de la inversión extranjera directa.
Este monto equivalente al 6.6% del PBI. Con una tasa impositiva extraordinaria de 45% a las ganancias extraordinarias de US$ 6,607 millones anuales (3.3% del PBI de 2012), se habría recaudado 1.5% del PBI.
En otras palabras, el gobierno hubiera podido recaudar entre US$ 2,500 a US$ 2,900 millones adicionales por el concepto de impuesto a las ganancias extraordinarias.
Este habría sido el caso ideal, pero hubiera bastado que se ponga un piso de US$ 1,000 a US$ 1,500 millones anuales por el concepto de un impuesto a las ganancias extraordinarias.

La tributación minera a la baja

El gobierno de Humala...Aprobó un nuevo régimen tributario a la actividad minera que incluye:
  • a) un impuesto especial a la minería aplicable sobre la utilidad operativa de las empresas sin contratos de estabilidad jurídica;
  • b) un Gravamen especial aplicable sobre la utilidad operativa de las empresas con contratos de estabilidad jurídica; y, 
  • c) la modificación de la base de cálculo de la regalía minera aplicable a empresas sin contratos de estabilidad jurídica, optándose por la utilidad operativa y ya no por el nivel de las ventas.
Además, de acuerdo con esta nueva normatividad, «el monto pagado es deducible como gasto para efectos del impuesto a la renta».
Esta nueva normatividad tiene un efecto contractivo sobre el canon que reciben los gobiernos regionales y las municipalidades, puesto que reduce la magnitud de las utilidades para efectos del pago del impuesto a la renta.
Por otro lado, de acuerdo con información del BC, la recaudación por el concepto del Gravamen minero ascendió a solo 942 millones de soles en el año 2012; cifra que equivale a solo US$ 357.1 millones y que está muy lejos de los 3 mil millones de soles anuales que según el gobierno permitiría recaudar el citado Gravamen.
Además, hasta setiembre de este año la tributación minera (por el concepto de tercera categoría y regularizaciones) disminuyó en 2,591 millones de soles. Mientras entre enero y setiembre de 2012 se recaudaron 5,148 millones de soles, entre enero y setiembre de este año la recaudación fue de solo 2,557 millones de soles. Se produjo una caída de 50.3%.
Los pagos por regalías y por el gravamen se redujeron en 16.1% y 17.2%, respectivamente, comparado con lo recaudado entre enero y setiembre de 2012.
Este año, sin duda alguna, la recaudación por el gravamen será mucho menor que la cifra correspondiente a 2012".