viernes, 15 de mayo de 2015

Mensaje a la Nación sobre Tía maría

“Una acción como esta, decidida unilateralmente por el Estado, tendría efectos nefastos tanto jurídicos como económicos. Tía María es un tema nacional y no solo un proyecto más.Requiero la unidad de los demás poderes del Estado, que actúen con decisión”, señaló Ollanta Humala en su mensaje a la Nación.
Además, precisó que el proyecto no puede ser suspendido debido a que “no se ha iniciado”. “No podemos tomar una decisión unilateral que no esté regida en el marco de la ley”, enfatizó tras indicar que esa acción podría costarle al Perú una demanda ante tribunales internacionales.
De otro lado, Ollanta Humala explicó que la labor del Ejecutivo es defender el principio de autoridad y el Estado de derecho en el país. “Tía María no es un caso aislado. Los actos de hoy repercutirán en el modelo de desarrollo del Perú”, agregó.
El mandatario también “demandó a la empresa [Southern, que ejecuta el proyecto cuprífero] manifestar su voluntad y tomar acciones para lograr desarrollo” y bienestar social en Arequipa. "No defendemos intereses individuales ni de alguna empresa. Defendemos el Estado de derecho y la estabilidad jurídica", añadió.

Foco de violencia

Ollanta Humala no se refirió a la posibilidad de declarar estado de emergencia en la provincia de Islay, en las que las manifestaciones han cobrado la vida de tres personas. Asimismo, respaldó el trabajo de la Policía Nacional.
“Rechazamos las posiciones extremistas y violentas. Solicito al Ministerio Público y al Poder Judicial administrar justicia y [hacer] caer el peso de la ley contra los delincuentes, asesinos y extorsionadores. No podemos ceder al chantaje ni a la extorsión […] Un reconocimiento especial a la Policía, que enfrenta estoicamente la violencia”, manifestó.
En otro momento, negó que haya incongruencia entre el discurso sobre Tía María que tuvo cuando fue candidato y el que defiende ahora como jefe del Estado. “Frente a los enemigos de Arequipa que han querido enfrentarme a él [el pueblo] digo: La voz del pueblo es la voz de Dios. La decisión de las mayorías debe ser respetada”, concluyó.