martes, 15 de marzo de 2016

A días de las elecciones del 10 de Abril

El Economista, indica que "La exclusión de dos candidatos presidenciales bien posicionados en los sondeos, denuncias de fraude, protestas y hasta acusaciones del gobierno contra las autoridades electorales generan incertidumbre sobre las elecciones del 10 de abril en Perú".
El tribunal electoral ha dejado fuera de la contienda, alegando el incumplimiento de normas administrativas de democracia interna, a Julio Guzmán, segundo en los sondeos y la mayor amenaza para la favorita Keiko Fujimori, que acapara el 32% de las preferencias de los electores, muchos heredados de su padre, el ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000), en la cárcel purgando penas por crímenes de lesa humanidad y corrupción.
Igual suerte corrió el millonario César Acuña, éste por entregar dinero durante actividades proselitistas, un acto prohibido por la ley y por el que también se investiga a Keiko Fujimori, quien entregó premios en dinero durante un acto de campaña.
Unas 4,000 personas salieron a las calles la semana pasada en Lima para exigir al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que aplique a Fujimori la misma vara de medir que a Acuña. En los próximos días se sabrá la decisión de la autoridad electoral aunque ya adelantó que no ha hallado faltas, avivando las críticas.

¿Maniobra del fujimorismo?

"Como en la peor época, el fujimorismo pretende imponerse con la ayuda de instituciones parcializadas", escribió el lunes la primera dama y presidenta del gobernante Partido Nacionalista, Nadine Heredia, en su cuenta de Twitter. Alberto Fujimori durante su gobierno, mantuvo bajo su control todas las instituciones del Estado.
Bajo el pretexto de un proceso ensombrecido, el oficialismo retiró de la contienda a sus candidatos a la presidencia y al Congreso, con poco apoyo popular.
"En el 2000 el proceso electoral estaba cuestionado y era claro que el fujimorismo estaba detrás. Esta vez no está tan claro y se puede elaborar cualquier hipótesis. En aquel entonces el JNE estaba desprestigiado y ahora está perdiendo legitimidad. Si la historia se repite es grave, quiere decir que no aprendimos nada", dijo a la AFP el director de la consultora Vox Populi, Luis Benavente.
La crisis que viven los partidos políticos en Perú desde hace 50 años favorece la búsqueda de "outsiders" ante el rechazo a la política tradicional y casi la mitad del electorado decide su voto en los días previos a los comicios. Las lealtades son cambiantes.
Tras la salida de Guzmán y Acuña, el candidato Pedro Pablo Kuczynski (derecha) se colocó segundo con el 14%, seguido de Alfredo Barnechea (centro) y Verónika Mendoza (izquierda), con un 9% cada uno, a pesar que en diciembre estos dos últimos aparecían sin opciones.
Los tres podrían aunar fuerzas contra Fujimori en caso que uno de ellos pase a segunda vuelta, según un reciente sondeo de Ipsos.
Los rumores de inestabilidad llevaron al presidente del Consejo de Ministros, Pedro Cateriano, a advertir que "hay manera de postergar las elecciones según la Constitución". Admitió que "existen algunas situaciones que han enturbiado el proceso, pero ya estamos a pocos días y, en un contexto como este, hay que acatar las resoluciones del JNE". Son varios los candidatos -poco favorecidos por las encuestas- que hablan de un proceso turbio.

Legitimidad cuestionada

Una misión de observación de la OEA criticó que las autoridades electorales resuelvan impugnaciones a candidatos a pocos días de las elecciones.
Aureo Zegarra, presidente de Todos por el Perú, partido de Guzmán, adelantó que no van a "considerar legítimo al próximo presidente electo al igual que millones de peruanos".
Para Zegarra, hay "sombras incluso de corrupción de uno de los magistrados", en referencia a un miembro del tribunal electoral con presuntos vínculos con el Partido Aprista (Apra), a cuyo candidato, Alan García, según analistas, le convenía la salida de Guzmán y Acuña para romper el estancamiento del 5% en los sondeos.
"Es conocido que el Apra destruye a sus enemigos. Pero García no ha ganado una décima", considera Benavente.
Alianza para el Progreso, partido de Acuña, decidió respetar el proceso. "Aunque haya cosas que nos disguste, hay que apoyar estas elecciones porque de esa manera contribuimos a seguir consolidando nuestro sistema democrático", dijo el presidente del Congreso y candidato a la reelección, Luis Iberico".