viernes, 24 de junio de 2016

Necesaria reingeniería de procesos en el Ministerio de Agricultura y Riego

Ante las justas expectativas de los hombres y mujeres del campo,aquellos que con su voto rural definieron las ajustadas recientes elecciones presidenciales en Perú optando por un liderazgo fresco; hoy 24 de Junio fecha en que se celebra el día del campesino peruano presentamos el sustento de la necesidad de hacer reingeniería en el Ministerio de Agricultura y Riego que va en la línea de lo expresado en "armonizar el agro y minería andina para destrabar inversiones".
El crecimiento y desarrollo económico en Perú es reconocido en diferentes foros internacionales, motivo por el cual una de las aspiraciones del país es tener participación real y efectiva en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Contrastes

Para situar objetivamente las opciones  que se tiene para alcanzar tal propósito, nos apoyaremos en las comparaciones hechas por el Centro Nacional de Planeamiento (CEPLAN) en su Estudio de Desarrollo Territorial.
-En comparación con los países de la OCDE,  una característica clave de la geografía económica del Perú es el excesivo dominio de su capital, Lima.
-Las zonas rurales realizan una importante contribución a la economía nacional, pero no están explotando su potencial. Los vínculos entre las zonas rurales y urbanas son débiles debido a factores tales como el ineficaz planeamiento estratégico territorial, la mala calidad de la infraestructura, y la ausencia de incentivos para facilitar la coordinación de la inversión y la prestación de servicios a una escala funcional.
-Entre los países de la OCDE, se reconoce cada vez más que las políticas con enfoque territorial son complementarias de las políticas estructurales y mejoran el potencial de crecimiento agregado. Perú aún tiene un camino por recorrer en adoptar este enfoque territorial en tanto las políticas sectoriales y de innovación están principalmente diseñadas de una manera de arriba hacia abajo. Es necesario superar la limitada coordinación vertical u horizontal, especialmente en relación con el marco fiscal.

Fortalecimiento de la capacidad institucional regional

Para dar un mejor enfoque a las Políticas regionales se requiere:
-Más efectiva capacidad de apoyo institucional que pueda facilitar un enfoque asociativo para el desarrollo regional entre los departamentos y el gobierno nacional.
-Mejorar la calidad y la eficacia de los Planes de Desarrollo Regional Concertado.
-Mejor planificación regional integrada con el marco fiscal.
-Proporcionar una orientación más fuerte de las políticas (Urbana y Rural) con mecanismos claros para su implementación.
-Vinculación de los programas para combatir la pobreza con iniciativas que promueven el desarrollo económico bajo un marco de política rural común que ayudaría a las zonas rurales a maximizar sus activos y abordar los desafíos del desarrollo.

El desarrollo de una agenda rural a favor del crecimiento

Existe una agenda pendiente por atender frente al área rural, contribuyendo a:
-Asegurar que la visión, los objetivos y las prioridades de desarrollo rural tengan un fuerte enfoque en la productividad y la diversificación, y que se incluyan en las correspondientes políticas de gobierno. (PCM y MEF deben trabajar en conjunto para garantizar la participación y el compromiso de los diferentes ministerios nacionales en esta agenda de políticas).
-Priorizar el desarrollo de iniciativas que están diseñadas para mejorar la productividad y las oportunidades de diversificación para las comunidades rurales (por ejemplo, la minería, la agricultura, la pesca y el turismo).
-Adaptar los programas sociales como Juntos y enlazar mejor a los usuarios con oportunidades de empleo, emprendimiento y desarrollo de competencias laborales (esto proporcionará una plataforma para realizar mayores avances en la mitigación de la pobreza y reducir la dependencia de las transferencias en el tiempo).
-Fortalecer el papel de las regiones en la planificación y coordinación de las iniciativas de desarrollo rural, garantizando que los Planes Regionales de Desarrollo Concertado incluyan un fuerte enfoque en el desarrollo económico rural.


Cultivo de  Arroz por inundación
Acciones antropicas que afectan los suelos dedicados a la Agricultura
Sinergias entre agricultura y acuicultura.

No mas de lo mismo en el Ministerio de Agricultura y Riego

La realidad de los hechos en el sector agrario, piden aplicar reingeniería de procesos en la actual estructura del Ministerio de Agricultura y Riego que permita estar a la altura de los retos actuales y futuros del país.
Para darnos una idea de las marcadas carencias existentes en las capacidades de la actual estructura funcional de esta cartera ministerial, basta mirar las graves inconsistencias previstas entre las actividades a ejecutar con la categoría presupuestal aprobada para el año 2016, en donde se prioriza las asignaciones presupuestarias que no terminan en producto que esta muy por encima de la suma de otros como es en el caso del aprovechamiento de recursos hídricos para uso agrario,reducción de la degradación de los suelos agrarios,mejora de la articulación de pequeños productores al mercado y otros.    
Si a todo esto, le sumamos la inadecuada capacidad de ejecución del gasto histórico en proyectos de inversión pública sectorial, tendremos la idea del tiempo que demandaría alcanzar un crecimiento armónico de las zonas rurales de cara al futuro.

Calidad del gasto en el sector agrario e Inversiones del sector minero

Si miramos con visión de país al Presupuesto del Sector Público peruano para el Año Fiscal 2016, que asciende a S/. 138.491 millones de soles (representa un crecimiento nominal de 6,6% respecto al presupuesto del año 2015), analizamos simultáneamente las causas de los problemas presentados en la calidad del gasto en el sector agrario y  vemos la tendencia en las inversiones realizadas en el sector minero entre el 2011 y 2015  donde aumentaron 267 % ,luego de concretarse un desembolso de 42,076 millones de dólares,  en relación a lo invertido en el período 2006-2010, donde se invirtieron 11,458 millones de dólares. Entonces se podría colegir sobre la imperiosa necesidad de conciliar posiciones sobre intereses sectoriales comunes que permita desatar el nudo gordiano que ata las inversiones mineras paradas o retrasadas  y a su vez mejorar rápida y sostenidamente la situación del sector agrario descentralizado en el territorio nacional, permitiendo al país tener una mayor aproximación a los criterios de gestión manejados por los países miembros de la OCDE.