miércoles, 29 de marzo de 2017

Adaptación basada en ecosistemas : agua potable en emergencia

“Los planes, estudios tarifarios y tarifas en agua para consumo humano no responden a las necesidades de las zonas declaradas en emergencia”
Veinticuatro (24) Planes Maestros Optimizados, Veinticuatro (24) Estudios Tarifarios y cincuenta (50) tarifas aprobadas a cincuenta (50) Empresas Prestadoras de Servicios de Saneamiento (EPS) reguladas por el regulador la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNASS)  no responden a las necesidades de los ochocientos nueve (809) distritos afectados declarados en emergencia [de los 1874 distritos existentes en el país] por las lluvias y huaycos producidos en lo que va del año 2017.
Perú se prepara para la reconstrucción fortaleciendo la capacidad de sus instituciones
La grave situación que pasan actualmente miles de familias peruanas sin acceso al agua para consumo humano, evidenció serias limitaciones de  SUNASS.
El regulador no dio la talla para cumplir su función normativa, reguladora, supervisora y fiscalizadora en la prestación de los servicios de saneamiento, cautelando los intereses del usuario, el estado y de los inversionistas.
Las fallas que presenta la regulación tarifaria en Perú son originadas en la secuencia iniciada en los planes maestros optimizados (PMO) formulados por  las EPS y que fueron aprobadas por SUNASS, tras la determinación de la fórmula tarifaria, estructura tarifaria y metas de gestión aplicables a las EPS.
Estas herramienta de planeamiento de largo plazo (30 años) que contienen cálculos de programación de inversiones, "se cayeron o desplomaron" por citar una ingrata frase utilizada para describir el colapso de un puente en la capital de la República Lima-Perú.
La razón, es muy simple, sin agua (Por falta o exceso, que originan las inundaciones y contaminación) todo el proceso de tarificación sufre una radical modificación al no haberse contemplado adaptaciones a ecosistemas locales.
Los gobiernos locales fallaron al presentar sus PMO soslayando medidas de prevención ante eventos previsibles en sistemas altamente vulnerables, especialmente en la costa norte del país. El regulador, que debió observar estas deficiencias, se limitó a aprobarlas y darles una tarifa para que el usuario pague. En este contexto, todo el país va a pagar la factura por no prevenir.
Las investigaciones en el caso peruano, indican que la "carencia de criterios de ingeniería para la adaptación basada en ecosistemas" en los altos niveles de decisión - tanto en EPS como en el regulador SUNASS- se constituyeron en un factor importante en la deficiencia observada y que deberá corregirse para atender las necesidades de un país que se prepara para la reconstrucción.