martes, 16 de agosto de 2016

LLevar el Estado peruano al VRAEM en materia de servicios básicos al 2021

De cara al bicentenario de la independencia peruana, el país donde floreció el imperio incaico;tiene una gama de oportunidades en diferentes sectores para ser competitivo y lograr el ansiado desarrollo,pero en el camino debe resolver problemas que tienen que ver con la inseguridad ciudadana,educación,corrupción,medio ambiente y narcotráfico.
El problema central,que une y es transversal a todos los antes mencionados viene a ser ciertamente el poder que mueve al narcotráfico. Ante un panorama complejo, el país tiene valiosas experiencias alcanzadas en los valles del Alto Huallaga y San Martín, las cuales puede aplicar en el Valle de los Ríos Apurimac,Ene y Mantaro (VRAEM).
Existe variación en topografía, calidad de suelos y otros en el VRAEM, sin embargo la realidad social es similar.
Rubén Vargas, de Peruanos Por el Kambio (actual viceministro de orden interno), toca interesantes aspectos sobre el combate contra el narcotráfico en una entrevista publicada en la edición N° 2442 de la prestigiosa revista Caretas , aquí un extracto de la misma:
"... A pesar de las acciones terroristas el principal problema fue y es el narcotráfico.

La estrategia fue ‘senderizada’.

Esa es la palabra. Son más de S/ 8 mil millones que se han invertido en el VRAEM. Son 8,500 militares y 1,500 policías en el VRAEM, 45 bases contrasubversivas. Helicópteros, unidades anfibias, plataformas de inteligencia. Una logística militar como no hay en ninguna parte del país. Y con toda esa parafernalia en el VRAEM se incauta solamente el 2% de lo que se produce. Y de ahí sale más del 70% de las 450 toneladas de cocaína que exporta anualmente del Perú. Esa estrategia nos hizo perder mucho tiempo e hizo que el narcotráfico se consolide, al punto que regrese el puente aéreo y actúen con total impunidad. 

¿Hablamos de corrupción o estrategia mal enfocada?

Son tres cosas: primero, hay un problema fundamental de corrupción. Las escuelas policiales de Ayacucho y las unidades policiales han sido penetradas por el narcotráfico. Tenemos comisarías enteras involucradas con algún eslabón de la droga, traficando con insumos químicos. Lo segundo es el burocratismo, la desidia de los vinculados a la política antidrogas. Lo tercero es ese miedo que hay por el costo social de enfrentar al narcotráfico. Las organizaciones en torno a los cocaleros todavía tienen una presencia.

¿Cuáles serán las políticas puntuales por fuera de la estrategia militar-policial?

Hay que llevar el Estado al VRAEM en materia de servicios básicos. La población no toma agua potable, toma agua entubada de las quebradas que están siendo utilizadas por los narcotraficantes. Probablemente después de Madre de Dios es la región con aguas más contaminadas. Hay un problema de interconexión eléctrica. Los cortes son constantes y la cobertura muy limitada. ¿Cómo puedes promover desarrollo si no hay energía? Las escuelas están abandonadas. Necesitamos llevar profesores con un bono especial. Están los profesores de miércoles: dictan solo un día y los alumnos están abandonados. En términos de infraestructura, es cierto que se está terminando de asfaltar la carretera Quinua- San Francisco, pero necesitamos construir de 10 a 15 puentes que conecten los poblados del Valle. Es una inversión importante. Lo mismo se hizo en el Alto Huallaga, lo que permitió desarrollar el café y el cacao. Y hay que controlar la explosión de los cultivos de coca. La SUNAT no puede seguir divorciada de la Policía y el Ministerio Público en el control de los insumos químicos. Necesitamos que el escáner en Machente funcione adecuadamente. Ahí hay un tema de corrupción. Necesitamos completar el marco legal de la interdicción aérea y que la FAP haga su trabajo. Finalmente, la Policía tiene que enfrentar al narcotráfico con colaboración de las FFAA, no al revés.

¿Cuáles son las posibilidades del VRAEM en materia de cultivos alternativos?

No es igual que la región San Martín en cuanto a terrenos agrícolas. Es una cadena de montañas con una geografía muy difícil. Son tierras escasas para la agricultura, además depredadas. Lo que tenemos que hacer es desincentivar el cultivo de la coca y aplicar una estrategia integral. Los programas de piscicultura adquieren importancia, por ejemplo. Hay que ir a ofrecer las posibilidades a los propios campesinos, no necesariamente a las organizaciones que tienen sus propios intereses. En el VRAEM son unas 250 mil familias, pero hay mucha agricultura migratoria en los meses de cosecha de coca. Hay que bajar los precios de la coca a niveles por debajo de sus precios de producción, para que el campesino se sienta obligado a migrar a otros productos".