sábado, 11 de marzo de 2017

Disponibilidad y acceso al agua en Perú

Para tocar aspectos básicos del entendimiento sobre disponibilidad y acceso al agua, debo precisar que nos referimos al agua dulce y los diversos usos que se le da, considerando no sólo el espacio, sino el tiempo. Por consiguiente, entre otros, tocamos los derechos no sólo de los usuarios actuales, sino de los usos y usuarios futuros.
Por ello, cuando enfocamos los Sistemas de Gestión Ambiental-Agua, miramos las leyes de la materia y la naturaleza, bajo una perspectiva de sistemas de gestión integrados, basados en el proceso de mejora continua y el sentido dinámico mas amplio.
En Perú, esto explica la necesidad de situarse a nivel de los espacios de cuencas hidrográficas,verificándose la desigual distribución en disponibilidad del agua.
Los registros sobre balance hídrico para estructurar los mapas de zonas de vida en el año 1957 y que fueron registradas en 1976 por ONERN, contrastados con datos actuales,explicarían la evolución y variabilidad del recurso hídrico en territorio nacional. 
El proceso de crecimiento y densificación poblacional en centros urbanos de la faja costera y la consiguiente atención de sus necesidades básicas, paulatinamente fueron reduciendo la disponibilidad del recurso agua, derivando en una crisis ambiental.

Crisis del agua y crisis de gobernabilidad

En el tiempo, las diferentes administraciones del estado peruano, priorizaron obras hídricas de infraestructura mayor, para atender los requerimientos de la población e industria especialmente asentadas en la faja costera.
El centralismo agudizó el problema de disponibilidad de agua; el retrato de Lima que alberga el 30% de la población en 2.5% del territorio nacional, constituye el modelo replicado por otras ciudades como Piura, la quinta ciudad mas poblada del país situada también en zona costera en el valle del río Piura, a 981 km al norte de Lima.   
Piura vive gran parte del año con escasez del agua y en ocasiones,como la actual con el embate del fenómeno "El Niño-Costero",sufre inundaciones;en ambos casos, se evidencia la desigualdad de acceso al agua de calidad para el consumo humano.
En este universo de escasez, de emergencia recurrente por El Niño o la Niña y fallas de mercado local, se hace necesaria la aplicación de un modelo regulatorio propio (adecuado a su realidad y particulares necesidades), pues no se trata sólo de un tema hidrológico y de financiamiento, sino también de buena gobernabilidad.
Concordaremos entonces en que para gestionar la escasez del agua y los riesgos naturales o antropogénicos asociados a ésta, son necesarias instituciones sólidas,participación de la población y firmeza en la aplicación de políticas locales en los diferentes niveles de gestión. 

Tomando medidas hoy para que no falte agua mañana

Refiriéndonos a una Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento en Piura (EPS-Grau) técnicamente se encuentra quebrada y sin posibilidad que el Gobierno Central le inyecte recursos para reflotar su capacidad de operación; en este contexto instituciones como el regulador SUNASS y el Ministerio de Vivienda,Construcción y Saneamiento, a través de OTASS; se ven limitadas en sus funciones, pues miran que en el tiempo sus esfuerzos para que la población pueda tener acceso al agua, no son sostenibles.
Este escenario se da, pese a que en el período 2009 al 2014, el Gobierno Central transfirió a las EPS el orden de 18 mil millones de soles, y no obstante este presupuesto, la calidad de los servicios no mejoró. 
La administración actual del país, pretende revertir tal situación con el Decreto Legislativo Nº 1280, cuyo propósito es fortalecer la autonomía de las EPS y lograr una gestión con indicadores de eficiencia institucional en favor de la población.
Lo antes mencionado sólo es una visión de lo que sucede en un sector, por lo que es necesario ver holísticamente la disponibilidad y acceso al estratégico recurso agua, tomando en consideración el desarrollo sostenible de otros sectores extractivos y productivos.