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viernes, 27 de septiembre de 2024

Metano por RRSS como causa de incendios en cuenca amazónica

A las ya conocidas causas de incendios se le suman las emisiones de gases inflamables como el metano en vertederos de residuos sólidos depositadas a cielo abierto, vinculado al efecto lupa con la carencia de lluvias y el incremento de temperatura, constituyendo un cóctel inflamable de lo que va del año 2024  alimentando los incendios forestales y periurbanos.

El adelanto científico y tecnológico alcanzado en la modernidad permite afirmar que los trabajos de prevención debieran fortalecerse en los ocho países amazónicos para lograr la adaptación frente al cambio climático y mitigar la inseguridad hídrica, así como para los incendios forestales que se presentan en la mayor cuenca hidrográfica del planeta.

Los cientos de miles de hectáreas arrasadas por el fuego, producen contaminación del aire con emisiones de monóxido de carbono e ingentes costos en vidas y económicos, demandando ayuda internacional; como antecedentes tenemos lo sucedido para los años 2016 y 2020 en Bolivia, con la declaración de Emergencia y Desastre Nacional de ese país.

NASA-Imagen satelital de puntos calientes -cuenca amazónica-Setiembre-2024

Este año 2024 Brasil afronta la sequía mas severa de los últimos 70 años y record de incendios devastando al Pantanal, la cual fue agudizada por la falta de lluvias , así como el impacto de la contaminación que producen los humos; por su parte, Bolivia este 8 de septiembre declaró Emergencia Nacional por incendios forestales.

Estado del Rio Cumbaza-Río Mayo-Río Huallaga-Río Marañón-Cuenca Alta del río Amazonas.

Causas de los incendios forestales

Las causas conocidas que originan estos incendios pueden ser naturales y acciones antrópicas , ya sean éstas intencionadas, negligencias,así como por otras causas accidentales.
El monitoreo, control y vigilancia utilizando instrumentos de gestión con apoyo de satélites e inteligencia artificial, dejan en evidencia y sin mayor sustento al argumento que pasaba por asignar una mayor responsabilidad de los incendios forestales a la agricultura migratoria  y prácticas ancestrales con quema de residuos vegetales y arbustos.
Los satélites detectan puntos calientes en tiempo real, así como otras fuentes de calor que permiten establecer alertas tempranas a efectos de evitar incendios de gran magnitud.

Puntos calientes y verificación de incendios en cuenca alta amazónica peruana

Las regiones peruanas de Lambayeque, Cajamarca, Huánuco, Amazonas, San Martín y Ucayali  son hasta el momento los seis espacios declarados en emergencia en lo que va del año 2024 por la presencia de incendios forestales, monitoreados por el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN).
En noviembre del 2016, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) daba cuenta que incendios forestales afectaban a once (11) de las 25 regiones con que cuenta el país, cifra que registramos en  "Cambio climático en América Latina & Perú (28/11/2016)".
Puntos de calor en Lambayeque - Chiclayo fuera de la cuenca amazónica.
La crisis ambiental en Perú se agudiza con el incremento de los denominados botaderos  informales de RRSS que aumentan los riesgos de incendios forestales y periurbanos.

El Dato

Según estimaciones en el 2021 de Communications Earth & Environment, la producción de metano (CH4) en la Amazonia representó el 8 % de las emisiones globales de este gas de efecto invernadero y se generaron por un proceso natural, por causa de la descomposición de la biomasa, esencialmente árboles y vegetación en general, en zonas parcial o totalmente inundadas durante todo el año. El resto fue emitido como un subproducto de dos actividades promovidas por la ocupación humana: los incendios y la cría de ganado. 
El metano de los RRSS dispuestos en vertederos ilegales y los incendios forestales producidos este año 2024, modificarán sustantivamente las cifras atribuidas a un proceso natural por la intervención antrópica.

sábado, 28 de agosto de 2021

Cambio climático - Verificación de incendios en Territorio peruano

Un importante instrumento de gestión para mitigar los impactos generados por el cambio climático en territorio peruano lo constituye el programa gratuito implementado por NASA , útil a los efectos de implementar sistemas de alerta temprana, así como para atender oportunamente las urgencias y emergencias de incendios presentadas en zonas rurales del país.
Es así que fácilmente, la administración central del ejecutivo podrá controlar, supervisar y fiscalizar los acontecimientos, visualizando satelitalmente la gestión realizada por los niveles regionales y locales.

Recurrencia de eventos- Caso del poblado de Taucabamba en Cusco

A modo de ejemplo citaré el caso del centro poblado de Taucabamba que en estos momentos del día 28 de Agosto del 2021, viene registrando un incendio con las características que reporta la imagen adjunta; el precitado centro poblado comprende unas 152 viviendas, ubicadas a una altura de 3630 m.s.n.m en el distrito de Pillpinto, Provincia de Paruro en el departamento y Región del Cusco.
En el link https://firms2.modaps.eosdis.nasa.gov/map/#m:advanced;d:2021-08-27..2021-08-28,2021-08-27;l:country-outline;@-71.7,-14.0,14z  se podrá identificar satelitalmente el foco de incendio y consultar posteriormente en tiempo real la atención brindada a este incendio hasta dar solución al impase. 
Verificación de incendio en el pueblo de Taucabamba-Pillpinto-Paruro-Cusco
Identificación satelital del área focalizada del incendio de Taucabamba -Cusco-Perú en tiempo real 
Indicador de cambio climático- Identificación general de focos de incendio en Perú 2021
De otro lado, se podrá hacer seguimiento a eventos similares que se hubieran registrado como desastre natural o de origen antrópico. 
Para nuestro ejemplo, el 10 de octubre de 2019, a las 09:00 horas aproximadamente, se registró un evento catalogado como incendio forestal, que destruyó viviendas y causó daños a las áreas de cobertura natural en el sector de Taucabamba y Chorrillos, distrito de Pillpinto, provincia de Paruro en el departamento y región Cusco.
El año 2019 se presentó un incendio similar al que actualmente se viene desarrollando en Pillpinto.
Las acciones provocadas por el hombre, así como los eventos naturales producto del cambio climático, pueden y debieran ser atendidos en Perú, utilizando ciencia y el adelanto tecnológico que permite la modernidad para reducir el impacto ambiental - económico y pérdida de vidas humanas de cara al futuro.

lunes, 23 de agosto de 2021

Alerta sobre la realidad ambiental del país : Sequías e incendios forestales

Me veo en la imperiosa necesidad de insistir en el tema de los incendios forestales, en razón al ligero pronunciamiento conjunto del Ministerio del Ambiente (MINAM), SERNANP, SERFOR del Ministerio de Agricultura y Riego, y Gobierno Regional del Cusco, realizado el año 2020 y siguiendo esa línea, la reiterada  información propalada el presente año 2021 por algún  importante medio masivo de comunicación con alcance nacional, sustentado en reportes de autoridades locales, señalando que "todos los incendios forestales se habrían registrado por irresponsabilidad de pobladores que todavía realizan prácticas ancestrales como la quema de residuos vegetales y arbustos"; la cual esta relacionada con la tala, roza o quema del bosque para ampliar la frontera agrícola en unos casos; y sotobosque para enriquecer la tierra. La Roza constituye una técnica agrícola primitiva usada para enriquecer la tierra utilizada por campesinos que con el tiempo son menos .
Por consiguiente, esta información no es absolutamente correcta, pues soslaya el componente ambiental y es sólo comparable con la pseudo explicación hecha por el en ese entonces gobierno de turno sobre la supuesta "irresponsabilidad de las personas ante la elevada morbi mortalidad por COVID-19 en Perú".

Antecedentes

Tal como lo hice tres décadas antes, desde el Ministerio de Salud y en forma contínua desde este espacio hace más de una década, haré una explicación basada en ciencia  sobre la realidad de los incendios forestales y particularmente sobre la presencia simultanea de estos eventos originados en forma natural y por el hombre en Perú .
Desde el Paraninfo del MINSA-Perú, exponiendo sobre la realidad ambiental del Perú.

Para ello es necesario ubicarnos en tiempo y espacio, considerando la evolución demográfica la población estimada en el imperio incaico, la población durante la colonia, la población censada durante los doscientos años de la República y la población proyectada al 2030 y 2050. Esta información permite establecer como se reduce progresivamente la población rural frente a la población urbana, despoblando las zonas rurales y el campo.  
En el 2021 contamos con el avance y desarrollo tecnológico que nos brinda la modernidad y tenemos confirmada las hipótesis planteada en el pasado, el aumento de la temperatura terrestre a través de los siglos confirmada por modelos implementados por prestigiosas instituciones mundiales como son : NOAA National center for Environmental Information, Hadley center - Climatic research unit, Berkeley earth , Cowta & Way, NASA goddard institute for space studies, entre otras. Este aumento de temperatura genera cambios climáticos, acelerando fenómenos hidrológicos y meteorológicos, así como de los fluidos agua y aire (viento) que intervienen en los procesos.
Como ya mencioné en este espacio, millones de hectáreas de bosques fueron salvajemente deforestados en territorio peruano, perdiéndose más de ochocientos mil hectáreas de bosques sólo en el periodo comprendido entre los años 2014 y 2018. El país tiene un promedio de pérdidas del orden de 125 mil hectáreas forestales cada año. Para el año 2019 se registraba, una pérdida superior al promedio alcanzando 161,590 hectáreas, según reporte de la BBC de Londres tomando como fuente a Global Forrest Watch. Según registros tomados en cuenta para la elaboración de la Política Nacional del Ambiente al 2030 aprobada por DS N° 023-2021-MINAM, y de acuerdo con la información del Programa Nacional de Conservación de Bosques para la Mitigación del Cambio Climático, la pérdida acumulada de bosques en Perú entre el periodo comprendido del año 2001 al 2018, alcanzó más de dos millones  (2 284 889) de hectáreas. La deforestación así evidenciada, agrava dramáticamente las situaciones de sequías producidas en las 159 cuencas hidrológicas existentes en el país.

Fenómenos extremos y Sequías

Los fenómenos de diversas intensidades presentados cíclicamente en Perú, ya sea El Niño (1893) y las relativamente recientes La Niña y el Niño costero, producen eventos extraordinarios con grandes precipitaciones y avenidas, así como en el otro extremo, sequías que impactan en el país ocasionando pérdidas económicas y de vidas humanas.
Los sectores agrícola, agroforestal, pecuario, transportes, turismo, entre otros son los más afectados con diversas gradualidades. En estricto, los daños ocasionados son de carácter sistémicos, pues el componente ambiental es transversal a diversos sectores extractivos y productivos, tanto del ámbito público como el privado.
Perú, que cuenta con diversos pisos ecológicos, diversidad climática que dan forma a sus condiciones atmosféricas en sus diferentes cuencas, es susceptible de presentar sequía meteorológica que originan déficit de precipitaciones con diversa variabilidad entre regiones que pueden presentar semanas o meses sin lluvias, reduciendo la capacidad de campo de los suelos y eventualmente reducir el contenido de humedad de la capa arable de los suelos, ocasionando sequías agrícolas en un lapso prolongado por el cual las precipitaciones se encuentran por debajo del promedio, afectando la producción de los cultivos o la ecología de la cuenca. Asimismo, pueden ocasionar sequía hidrológica, con el cual se ve reducidos los caudales en los ríos, lagos, embalses y cuerpos de agua tanto superficiales como subterráneos, ya que la recarga de acuíferos se ve afectada; finalmente puede sufrir sequía socioeconómica por la escasez hídrica que impacta en las personas y la actividad económica que desarrollan, como es en el caso del transporte en los ríos navegables de la amazonía peruana. El acceso a localidades dispersas en las zonas de los ríos se ven limitadas por la reducción del nivel de las aguas que impiden que embarcaciones de buen calado puedan desplazarse afectando el comercio, accesibilidad y conectividad a las zonas. En diversas ciudades del país, este tipo de sequías generan mayor demanda de agua y diversas externalidades que obligan a declarar estado de emergencia por déficit hídrico como fue con el DS N° 089-2016-PCM 

Incendios forestales a causa de sequías por cambio climático

El SERFOR desde el año 2017, viene implementando la Unidad Satelital - UMS que genera reportes de focos de calor con fines de alerta temprana, realiza la detección y monitoreo de los incendios forestal que permite conocer que tipo de cobertura se viene quemando, y a una posterior evaluación el área quemada con información de superficie por tipo de cobertura pérdida como consecuencia del incendio. En este contexto, en el año 2018, el SERFOR reportó 346 alertas de incendios forestales; en el 2019 fueron 1074; y en el año 2020, se alcanzó la cifra de 2599. En lo que va del año 2021 (al 31 de Julio) se reporta 245 alertas de incendios forestales.
Por las consideraciones arriba expuestas, la Política ambiental del Perú de cara al futuro deben guardar coherencia con estos hechos científicamente probados y que cuentan con el debido sustento técnico tanto nacional como internacional sobre la materia. Asimismo, la NASA, proporciona información en mapa sobre incendios forestales en tiempo real a través de su programa FIRMS para el sistema de gestión de recursos.
Información de incendios forestales en Perú al 23 de agosto de 2021- NASA
Eventos relacionados de sequias e incendios forestales como efectos del cambio climático para los años 2005,2010,2016 2018,2019,2020 en Perú, indican que este año 2021 y los subsiguientes debieran generarse mecanismos de alerta transectoriales que sean concordados oportunamente bajo una Política Nacional del Ambiente ajustada a las Megatendencias del planeta, para así mitigar los eventuales impactos que puedan estar  generándose, tal como sucediera recientemente en Bolivia-Brasil-Paraguay, Australia y viene sucediendo este año en Brasil y en los estados Unidos de Norteamérica.

jueves, 26 de noviembre de 2020

Alarma por sequias anunciadas en América Latina & Perú

En América Latina, la incidencia de eventos extremos de sequías e inundaciones se triplicaron en el último medio siglo. Situaciones ocurridas en países como Brasil, Chile y Perú, grafican la gravedad del tema, tomando en consideración que en América Latina, las pérdidas de ingresos que provoca una sequía son cuatro veces mayores que las de una inundación.
Con referencia a las Sequías, cerrando el año 2020 se agudiza la situación prevista tras el anuncio de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration - NOAA), quien emitió alerta por la presencia en la región del fenómeno La Niña el 10 de septiembre de 2020.
NOAA es una agencia científica del Departamento de Comercio de los Estados Unidos cuyas actividades se centran en las condiciones de los océanos y la atmósfera.
La Niña provoca condiciones más húmedas al norte del Amazonas y un clima más seco en la parte sur del continente.
Fuente : NASA-2020 / Determina situación crítica por efectos de Sequía en América Latina
En Perú se identifica zonas hiperáridas en franja costera, sujeta a elevados riesgo por sequía. 

Paradoja en América Latina 

Pese a contar con la cuenca amazónica, la más grande del planeta, en la región con más agua dulce del planeta se afronta elevados problemas por la falta de acceso y disponibilidad al recurso hídrico. Esta situación se presenta por la inadecuada gestión del agua, la presión demográfica - Más de 400 millones de nuevos habitantes en un poco más de cincuenta años- el cambio climático y la sobreexplotación del recurso agua por actividades agroindustriales e industrias extractivas que ponen en riesgo al agua para consumo humano directo al  afectar en calidad y cantidad a los cuerpos de agua.

Data histórica incremental de sequía  

Hasta el momento en el 2020, la sequía actual es la segunda más intensa del continente latinoamericano desde 2002, sólo superada por la que ocurrió en 2015-2016 en el este de Brasil y Venezuela.
Según la información publicada por NASA, los indicadores de sequía se iniciaron en las observaciones de gravimetría satelital en el sudeste de Brasil a mediados de 2018.
Entre 2010 y 2015, la regiones centrales de Chile sufrieron una grave crisis hídrica y en el 2004, la población peruana, con mayor incidencia en su capital Lima, sufrió un importante impacto con la crisis del agua para consumo humano.

El Dato en Perú

►Mediante Decreto Supremo N° 171-2020-PCM publicado con fecha 23 de Octubre del año 2020 en el diario oficial El Peruano, se declaró en estado de emergencia en varios departamentos del país por el peligro inminente de lluvia 2020-2021.
Los efectos más comunes de sequía incluyen: Disminución de la producción agrícola y pérdida de los cultivos alimentarios, aumento de los costos de alimentos, impacto en la capacidad de carga del ganado, incendios forestales, desnutrición, deshidratación y enfermedades por deficiencias de saneamiento ambiental.
►La consecuencia extraordinaria provocada por la falta de agua, se traduce en un mayor riesgo de mantener endémico el COVID-19 en la región. 

lunes, 25 de mayo de 2020

Manejo de cuenca para afrontar el COVID-19

Perú, país andino y amazónico, ocupa el segundo lugar en América Latina con mas casos confirmados de COVID-19 por causas acumuladas en décadas, que la hacen altamente vulnerable a enfermedades infecciosas. Brasil ocupa el primer lugar, y ambos países cuentan con valiosa experiencia para mitigar la Pandemia en esta parte del planeta.
En 1991 se efectuó el Acuerdo Sanitario Perú-Brasil de lucha contra el cólera,con importantes logros que permitieron manejar con eficiencia esa epidemia en la cuenca Amazónica, la mas grande del planeta.

Necesario manejo de cuencas  

Como pude explicar - en ese entonces - a múltiples profesionales de la salud de Perú-Brasil que se dieron cita en la localidad de Iquitos (Perú), dentro del marco del Acuerdo Sanitario, resulta de vital importancia ejecutar acciones de contención y prevención de la enfermedad infecciosa tomando como unidad de gestión a la cuenca hidrográfica.
Al día de hoy 25 de Mayo del 2020, Brasil presenta 374.989  y Perú 123.979 casos confirmados de COVID-19 , ocupando el segundo y doceavo lugar respectivamente entre los países con mayor número de infectados del Planeta.
Ciudades amazónicas como Manaos (Brasil) e Iquitos (Perú) vienen soportando el azote del nuevo coronavirus por las causas conocidas que persisten en el tiempo y que trasladan a las comunidades dispersas de los ríos, entre los que se encuentran los tikunas y otras etnias en zona de frontera.
En el caso peruano, la mayor concentración de su población se ubican en su franja desértica costera, tal cual se aprecia en la imagen adjunta publicada por NASA donde se puede apreciar una mayor iluminación vista de noche a las ciudades mas densamente pobladas. Bajo un ecosistema de oasis, extensas zonas del territorio de la costa peruana se ven limitados al acceso y disponibilidad al agua, salvo el régimen de los ríos que descienden desde los andes formando los cincuenta y dos valles fluviales que atraviesan el desierto y descargan sus aguas al océano pacífico. La pérdida de cientos de miles de hectáreas bosques de protección en las cuencas altas , generaron distorsiones en los regímenes del agua en las cuencas bajas,haciendo vulnerable la costa y con ello afectando finalmente la salud de la población al mermar su sistema inmunológico. 
Casos COVID-19/Mayo 2020 en costa peruana- Imagen satelital :NASA
La primacía de la realidad en las cuencas, nos permite plantear estrategias de lucha contra el COVID-19 para fortalecer las cuencas altas donde actualmente se presenta el orden del 4% de casos confirmados , incorporar las fuerzas vivas de la localidades dispersas de las zonas de los ríos donde se ubica el 6% de casos confirmados y concentrar acciones integrales en las zonas calientes focalizadas en las cuencas bajas del centro y norte del país. 
Es en la costa peruana donde la lucha contra el enemigo invisible demandará esfuerzos de largo aliento, allí donde se focaliza el 90% de casos confirmados de COVID-19 al 24 de Mayo del 2020, lo cual bajo una visión prospectiva nos permitió explicar en diversos foros que la crisis ambiental y sanitaria forjada por la debilidad de la gobernanza y gobernabilidad en ese extremo para Perú y otros países de América Latina, afectaría la salud pública  y con ello pondría en grave riesgo la estabilidad económica y social en la región de las Américas. 

Factores preexistentes colaterales

Los países que adopten para la lucha contra el COVID-19 como unidad de gestión a la cuenca hidrográfica, no podrán soslayar a los factores preexistentes colaterales que son propias de cada país; para el caso peruano ya antes había mencionado el desborde social causado por la informalidad, el caótico servicio del transporte público, la aglomeración de individuos en mercados, bancos y otros centros de acopio; hacinamiento en viviendas,zonas de acumulación de toxinas y contaminantes, así como áreas altamente vulnerables a desastres naturales y de origen antropogénico.
No podría concluir sin hacer mención a un flagelo sistémico que penetra e inficiona a diversos países del Mundo y Latinoamérica, que es la corrupción y la impunidad, de los cuales se nutre el enemigo invisible para continuar generando muerte y destrucción en nuestras sociedades, por lo cual resulta sustantivo ralentizar su accionar para controlar y eliminar este y futuros virus que puedan impactar al Planeta de cara al futuro.

jueves, 6 de febrero de 2020

Efectos de minería ilegal en Amazonía peruana medidos en 34 años

Los efectos de la minería ilegal en la Amazonía peruana se han visto muchas veces con la ayuda de las imágenes satelitales, pero esta es la primera vez que un equipo de investigadores utiliza esta tecnología para analizar los efectos de esta actividad ilícita en las aguas de los ríos de la cuenca del Madre de Dios.
Científicos de la Universidad de Dartmouth, en Estados Unidos, se dieron el trabajo de revisar 15 500 muestras que corresponden a 3200 imágenes captadas por el satélite LandSat de la Administración Nacional de Aeronáutica Espacial (NASA), con el fin de evaluar las variaciones que se han presentado en estos ríos desde 1984 hasta el 2018. Evan Dethiera, Shannon Sartaina y David Lutz son los tres científicos que revisaron estas imágenes y determinaron cuáles han sido los efectos ocasionados por la minería artesanal e ilegal en 35 sectores de las cuencas de los ríos Inambari, Malinowski, Tambopata, Colorado, Caychihua,Nusihiscato, Manu y Madre de Dios. “Estuve observando ríos de todo el mundo para descubrir cómo habían cambiado en estas tres décadas y me di cuenta de que los ríos de Madre de Dios, en Perú, eran los que presentaban las mayores variaciones”, explica Dethiera a Mongabay Latam.

Tres décadas de cambios

La investigación determinó que existen impactos significativos en los ríos como resultado de la extracción de oro a escala artesanal e ilegal. Esto se debe a que los sedimentos se desplazan con mayor rapidez por las zonas que han quedado deforestadas en las riberas de los ríos como consecuencia de la actividad minera.
Las observaciones del equipo de la Universidad de Dartmouth determinaron que estas concentraciones de sedimentos suspendidos en los ríos superan hasta diez veces los valores normales, ocasionando impactos negativos de largo plazo en la biodiversidad acuática, principalmente en los peces.
Efecto en cadena : sedimentos suspendidos que afectan oxigeno disuelto en agua e impacta la biodiversidad.
Dethiera explica que normalmente los ríos arrastran mayor cantidad de sedimentos durante la temporada de lluvias y que las aguas se presentan más claras en la temporada seca. Sin embargo, en la zona afectada por la minería artesanal e ilegal de Madre de Dios ocurre lo contrario.
La extracción de oro en Madre de Dios se realiza durante la estación seca, debido a que la maquinaria pesada no puede utilizarse durante la época de lluvias. El resultado es una reversión de los ciclos naturales, volviendo fangosas las aguas claras e interrumpiendo la actividad hidrológica de los ecosistemas ribereños, indica el estudio publicado en la revista científica PNAS.
“El agua turbia por los sedimentos afecta a los peces, principalmente a los bagres migratorios que viajan para alimentarse y al no encontrar el agua clara no pueden ubicar su alimento”, menciona David Lutz, del programa de Estudios Ambientales de la Universidad de Dartmouth.
El científico explica que estos cambios no solo afectan a los peces, sino también a otras especies como los delfines de río y las nutrias, entre otros. Lutz agrega que recolectar la información de los ríos en Madre de Dios es muy difícil tomando en cuenta que muchos de ellos atraviesan zonas remotas, por lo tanto, toma mucho tiempo y esfuerzo llegar hasta cada zona para recoger las muestras.
“Se habían hecho muchos estudios sobre deforestación causada por la minería, pero no se habían estudiado los impactos de esta actividad en el agua. Este estudio es realmente nuevo y nos ofrece una gran fotografía de lo que ha pasado en estas tres décadas”, agrega Lutz.

Una nueva forma de ver los impactos de la minería

La investigación se realizó en 32 zonas de los ríos antes mencionados, 18 de estos lugares se encontraban cerca de las áreas de extracción de oro, mientras que las otras 14 corresponden a lugares donde no se realiza minería.
En el análisis se determinó que 16 de los 18 lugares elegidos donde existe minería ilegal resultaron afectados con niveles altos de estos sedimentos. En cuanto a los otros 14 en los que no se realiza minería, solo cinco de ellos no fueron afectados, el resto tenía algún nivel de contaminación.
Un ejemplo de lo que sucede en estos ríos se observa en dos lugares específicos: Caychihua y Colorado, que presentan aumento de los sedimentos en las estaciones secas y húmedas. Ambos ríos están directamente relacionados con Huepetuhe y, por lo tanto, han sido influenciados por la minería artesanal e ilegal durante los 34 años de estudio.
“Los cambios en los ríos son inmediatos tras la actividad minera. Sin embargo, las imágenes demuestran variaciones altas en la década de los ochenta. Luego hay un salto hasta mediados de la década de los noventa y otro hasta los años 2000”, menciona Lutz sobre cómo se han ido presentando los efectos de la extracción de oro en esa zona.
Francisco Román, investigador del Consorcio para el Desarrollo Sostenible de la Ecorregión Andina (Condesan), explica que a diferencia de las investigaciones que se han hecho hasta ahora tomando muestras de campo y analizándolas en laboratorio, este estudio permite evaluar la reflectancia del color de los ríos a través de las imágenes satelitales y cuantificar los sedimentos suspendidos en el agua.
El método —dice Román— permite ir hacia atrás en el tiempo para tener valores referenciales de una época anterior con menor actividad minera que permita comparar los resultados actuales.
“Se trata de una metodología novedosa, sencilla, de bajo costo, que abre la puerta a un monitoreo de largo plazo y que permite comparar series de tiempo importantes en relación a disturbios naturales, antrópicos, o hitos importantes de la historia ecológica o socioeconómica, como en este caso la minería”, precisa Román, quien también es asesor del Centro de Innovación Científica Amazónica (Cincia).
El científico explica que el aumento en la cantidad de sedimentos en los ríos tiene una serie de consecuencias. Una de ellas es la disminución de la cantidad de oxígeno disuelto que afecta y reduce la biodiversidad acuática. El otro está relacionado al mercurio que, pese a no ser soluble en el agua, se puede transportar a otras zonas más alejadas a través del sedimento que queda suspendido en los ríos.

La presencia del mercurio

La investigación también ofrece una visión de lo que puede estar sucediendo con el mercurio que se utiliza en el proceso de obtención de oro por la minería ilegal. En las imágenes vistas desde el aire se observan las grandes lagunas verdosas dentro de las zonas donde se realiza esa actividad.
Aunque a través de esta investigación no se puede definir la cantidad de mercurio que ingresa a los ríos junto con los sedimentos, queda claro que el aumento de los depósitos de barro significa un incremento en el nivel de mercurio que llega con estos restos.
“Los niveles de mercurio es mayor y más tóxico en los ríos”, agrega Dethiera, quien lamenta que los desechos del proceso de extracción de oro termine en los ríos, afectando a las personas que dependen directamente de ellos.
El mercurio y otros contaminantes permanecen fuertemente asociados con sedimentos de grano fino, señala el informe. Sin embargo —precisa la investigación—, la dinámica del ciclo del mercurio en los sistemas fluviales es compleja.
Según los hallazgos de los investigadores, la contaminación por mercurio probablemente proviene tanto de fuentes directas como del proceso de amalgamación y su asociación posterior con sedimentos finos. Esto termina directamente en el tejido celular de los peces donde se acumula rápida e irreversiblemente.
“Similar a la deforestación que se realiza para los campos agrícolas en otras partes de la Amazonía, estas operaciones mineras están destruyendo rápidamente la selva tropical prístina. Sin embargo, hemos descubierto que la extracción de oro tiene un impacto mucho mayor en la calidad del agua de los ríos que la deforestación para la agricultura, debido a presencia de sedimentos en los ríos y al uso de mercurio en el proceso de extracción”, señala Dethiera.
Lutz agrega que en muchos lugares la destrucción ha sido muy rápida y que, lamentablemente, por ahora existe una tendencia a que esta minería continúe expandiéndose.
El científico asegura que estos efectos permanecerán por tiempos muy largos en los ríos, produciendo grandes cambios en los cursos de agua. “Los cambios se están observando en muchas especies, así como en el paisaje. La tecnología ahora hace posible que veamos qué está pasando con la minería y sabemos que sus consecuencias van a durar mucho tiempo”.
Para Sidney Novoa, director de SIG y Tecnología en Conservación Amazónica (ACCA), lo más valioso de la investigación han sido sus hallazgos de la persistencia y tendencia al aumento de los valores de los sedimentos —turbidez y contaminación del agua— en la mayoría de las zonas estudiadas. “Es una de las primeras veces que se muestra el efecto de la minería ilegal en el incremento de sedimentos sólidos en suspensión en una serie de tiempo de 34 años”.
Novoa también sostiene que a través de las imágenes satelitales se podría evaluar qué está pasando con todas las áreas abandonadas por la minería, así como con los espacios donde se han establecido iniciativas de recuperación. “El estado peruano está haciendo grandes esfuerzos por controlar este problema en la región, y ahora necesita de la mejor ciencia disponible en el país para proponer las mejores medidas de remediación de las zonas afectadas”.

jueves, 22 de agosto de 2019

¿Amazonía en llamas por Deforestación & Cambio climático?

Tenemos que lamentar esta crónica de una muerte anunciada con el desastre ecológico que se viene produciendo en la amazonía por acciones de la humanidad en su equivocada forma de ver su "crecimiento y desarrollo" que impacta en los países amazónicos. La tala salvaje de bosques y destrucción del ecosistema amazónico es de larga data y se viene agudizando con el cambio climático.Sin embargo, la pasividad caracteriza a los niveles de decisión del planeta con el incendio forestal descontrolado que viene focalizándose hace más de veinte (20) días,alcanzando grandes extensiones de territorio amazónico que involucra actualmente a Brasil y Bolivia, pero sus efectos se trasladaran a la región de las Américas y al Planeta todo.
Deforestación e Incendio en Amazonía 2019 _Fuente NASA.
La amazonía peruana no se encuentra ajena a las causas que originaron este desastre ecológico y sus alcances de incendio forestal se distingue de otros tipos de incendio por su amplia extensión, la velocidad con la que se puede extender desde su lugar de origen, su potencial para cambiar de dirección inesperadamente, y su capacidad para superar obstáculos como sucede en la zona de los ríos. Controlar y apagar este tipo de incendios pasa por recuperar la capacidad del sistema de extinción, a los efectos de inhibir su rápido crecimiento, lo cual exige habilidad en el análisis del incendio y actuación oportuna para combatir al mismo. No se debe soslayar las altas tasas de deforestación exhibidas en los últimos años.
En relación a las secuelas del incendio y las acciones de remediación a seguir, se debe contemplar (entre otros) la erosión generada al desaparecer la capa vegetal y la modificación de la composición del mismo, más aún si se trata, de grandes extensiones de flora y fauna silvestre, amén de las comunidades nativas asentadas en zonas rurales dispersas. 
Los países amazónicos, tienen el reto y desafío de poder trabajar con la debida anticipación aplicando medidas preventivas para evitar mayores costos derivados por el cambio climático. El trabajo de prevención para lograr la adaptación y mitigación frente a los cambios climáticos es indispensable, así como las acciones inmediatas post incendio forestal de la amazonía devienen en fundamentales.
En este contexto, la toma de conciencia de todos los actores involucrados en el proceso de preservación y conservación de los bosques del planeta, pasan por coadyuvar en los esfuerzos para  impulsar las acciones inmediatas a efectos de detener el avance de la Amazonía en llamas y rehabilitar los impactos ambientales ocasionados a los seres vivos de la cuenca amazónica.

jueves, 13 de junio de 2019

Conflictos sociales frente a disponibilidad de Agua, Alimentos y Energía

En sistemas de gestión ambiental y particularmente en la gestión social, resulta fundamental monitorear científicamente los resultados que arrojen los instrumentos que  mensuren la simbiosis existente en la relación Agua-Alimentos-Energía (AAE).
En este contexto, las Naciones Unidas, a través de su Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, (DAES), se constituye un nexo fundamental entre las políticas mundiales económicas, sociales y medioambientales y las acciones que se emprenden a nivel nacional. Su mensaje es claro : “ Las Naciones que no le dan la importancia a este trinomio, pueden llegar a sufrir de “estrés”, por la carencia y/o malgasto de alguno de estos factores mencionados”. Las consecuencias son evidentes : Incremento de los conflictos sociales.
Una mayor incidencia de conflictos socio-ambientales para el caso peruano, un país andino mega diverso y vulnerable a los efectos del cambio climático, precisa de una lectura clara que le permita mitigar la ocurrencia de impactos altamente probables de cara al futuro.

Trazabilidad para la seguridad alimentaria

La débil sinergia que los sistemas políticos prestan a este trinomio AAE, se constituyen en un factor  responsable del actual desbalance y desequilibrio entre el hombre y su medio ambiente. La ecuación es simple, a los sucesos dependientes y fluctuaciones estadísticas, se adiciona una población vulnerable situada en zonas de influencia, desconfiada de la capacidad del Estado  para prevenir y/o mitigar la potencial afectación en términos de calidad y/o cantidad de agua disponible, producto de actividades minero-energéticas produciendo  externalidades y sobrecostos a la agricultura, ergo a la alimentación en áreas identificadas como críticas.

Presión poblacional

El crecimiento de la población peruana [millones de habitantes], en siete décadas pasó de menos de diez (1950) a treinta y dos (2019) y traspasaría en una década treinta y siete (2030), superando cuarenta en tres décadas (2050). Eventos migratorios coyunturales instantáneos se suman al proceso incremental ejerciendo presión  sobre los servicios básicos en ciudades, en especial en la franja desértica costera donde la disponibilidad y acceso al recurso agua cuenta con marcadas restricciones.

Vista del Territorio peruano_Franja costera y amazonía. Fuente NASA.

Interdependencia y paralelismo en la relación AAE

Se encuentra latente el desafío planteado para relacionar el sector minero energético con la agricultura, desarrollando operaciones con las restricciones ya conocidas en el mismo espacio geográfico, con distintos pisos altitudinales que marcan la disponibilidad del recurso agua, en donde se hace necesaria las buenas prácticas y uso eficiente de AAE. Con la creciente presión social, económica y ambiental sobre los componentes sistémicos AAE, se incrementan y ponen de relieve las diversas interdependencias, entre las que puedo citar al desarrollo agrícola amenazado por elevado  costo de bombeo y agotamiento de los acuíferos; una agricultura sin mayor acceso a los adelantos tecnológicos necesita cada vez más agua y requiere mayor suministro de energía eléctrica producida con esa misma agua, para alimentar sus propios procesos.

Incremento de la erosión y desplazamiento de sedimentos

Los eventos extraordinarios presentados en territorio peruano para con el fenómeno El Niño de los años 82-83 y 97-98, evidenciaron un incremento de la erosión en diferentes cuencas hidrográficas. En el extremo norte de la costa peruana  se registró un aumento en treinta veces el transporte promedio anual de sedimentos fluviales.
La denominada capa arable de los suelos son lavadas por efecto de la escorrentía superficial en la cuenca alta y transportada hacia la cuenca baja, este proceso se ve incrementado por la tala de bosques a través del tiempo impactando en la calidad de las aguas que transportan ingentes cantidades de sólidos totales.

Vista de la costa sur peruana_Líneas de Nazca y áreas erosionadas_Fuente NASA.

Impacto en la gobernanza y gobernabilidad en Perú 

Parafraseando a la frase acuñada en el VI foro Mundial del Agua (Francia,2012)  "la crisis del agua por la que atraviesa el Perú obedece en gran medida a una crisis de gobernabilidad" y en ese orden de ideas, la crisis de gobernanza del agua referido a los prestadores de servicios de agua y saneamiento que enfrentan dificultades financieras debido a altos costos de energía, son evidenciados por los segmentos AAE soslayados en la praxis, que desconocen y divergen de las verdaderas necesidades del país.
En estricto se busca que el gobierno, en sus tres niveles de gestión, fomente acciones en relación a la gobernanza Agua-Alimentos-Energía (AAE), que implemente programas, que sea activista y que cumpla con las legislaciones que ha creado.
Los críticos al actual régimen pregonan que las exportaciones bajan por sexto mes consecutivo en el 2019, el desempleo aumentó un 5.5% y no hay mayor inversión en proyectos de gran porte e interés Nacional; que no se toma en cuenta la posición de agricultores como actores importantes de la cadena productiva en la comida principal del mercado peruano, sin embargo, no miran el proceso histórico seguido a lo largo de los casi doscientos años de vida en la República peruana, excluyen el panorama general de crecimiento peruano, tampoco el efecto Odebrecht y la posición de ex presidentes presos o con causas judiciales; en prospectiva la diversidad ecosistémica existente en el país andino, sin perjuicio a dimensionar los efectos de los fenómenos climatológicos adversos en la producción y el comercio de alimentos.
Esta diferencia conceptual podría entenderse, al margen de la proximidad del año pre electoral, a la forma de como medir el comportamiento económico. Un ejemplo pragmático es la forma de ver si cayó o creció la economía peruana en el primer trimestre del 2019. Según The Economist, la economía peruana cayó en un 5.3% en el primer trimestre. En contraste, el INEI muestra un crecimiento de 2.6%. Mientras The Economist lo hace respecto al trimestre anterior (cuarto trimestre del 2018), el INEI se basa en la comparación con el primer trimestre del 2018.
Suelos amazónicos en Perú impactados por acción antrópica.