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jueves, 17 de septiembre de 2026

Red Ferroviaria Andina interoperable conectada con mercados

Hay caminos que desaparecen cuando dejan de ser transitados, pero hay otros que permanecen en la memoria de los pueblos porque fueron capaces de unir lo que parecía imposible de unir. El Qhapaq Ñan pertenece a esa segunda categoría. Mucho antes de que existieran las fronteras que hoy separan a Perú, Bolivia, Chile, Ecuador y Colombia, una extensa red de caminos atravesaba los Andes, comunicaba territorios, acercaba pueblos y permitía el intercambio de bienes, conocimientos y culturas. No era solamente una obra de ingeniería. Era una manera de entender el territorio. Quizás por eso, cuando pensamos en el futuro ferroviario de los Andes, deberíamos mirar por un instante hacia ese pasado. No para intentar reproducirlo, porque los tiempos y las tecnologías son diferentes, sino para recuperar su idea esencial: un territorio integrado es un territorio con mayores posibilidades de desarrollo.
Durante muchos años hemos hablado de un gran ferrocarril bioceánico, de una línea capaz de atravesar los Andes y conectar el Atlántico con el Pacífico. La imagen resulta poderosa, pero probablemente no sea la única, ni necesariamente la más realista, para construir la integración que necesitamos.

La integración ferroviaria de los Andes no parte de cero.

Esta afirmación cambia toda la perspectiva.Nuestros países ya poseen ferrocarriles, estaciones, derechos de vía, corredores de carga, material rodante, operadores, puertos y una experiencia ferroviaria acumulada durante más de un siglo. Algunos tramos continúan funcionando; otros han perdido actividad y necesitan ser recuperados; algunos requieren modernización y otros deberán ser complementados con nuevas obras. Por eso, el desafío no consiste simplemente en construir miles de kilómetros de vías nuevas. Consiste en recuperar, modernizar, conectar e interoperabilizar los kilómetros que ya existen, incorporando nuevos corredores allí donde las condiciones económicas, técnicas, ambientales y territoriales lo justifiquen. La pregunta, entonces, deja de ser cuántos kilómetros de ferrocarril puede construir cada país. La pregunta verdaderamente importante es otra: ¿cuántos de esos kilómetros podemos convertir en una red inmtegrada?.Ese cambio aparentemente sencillo encierra una nueva visión de la integración pues necesitamos comenzar construyendo una Red Ferroviaria Andina Interoperable, formada por corredores nacionales e internacionales que puedan conectarse progresivamente. De esta manera, podríamos pasar de los ferrocarriles nacionales fragmentados a una plataforma ferroviaria andina; de los corredores aislados a una plataforma logística multimodal; y, finalmente, de una suma de infraestructuras nacionales a una verdadera red de integración continental.

La experiencia de cada país con un nuevo significado.

Bolivia conserva una infraestructura ferroviaria histórica que conecta sus regiones oriental y occidental y mantiene relaciones ferroviarias internacionales con sus países vecinos. Chile posee corredores de carga especialmente vinculados a la minería y a sus puertos del norte y centro. Colombia ha desarrollado corredores de gran capacidad para el transporte de carga hacia el Caribe. Ecuador conserva el patrimonio de una red ferroviaria histórica que hoy presenta una situación muy diferente a la de sus vecinos y que requeriría un proceso de recuperación y redefinición para volver a desempeñar un papel nacional. Y el Perú tiene experiencia ferroviaria vinculada a grandes volúmenes de carga y a territorios de importancia económica y turística. 
El Ferrocarril del Centro conecta la sierra central con el Callao y tiene una fuerte presencia de carga minera. El Ferrocarril del Sur articula importantes territorios productivos y turísticos. Existen, además, ferrocarriles industriales vinculados directamente a operaciones mineras. El nuevo Ferrocarril Chancay–Sierra Central, de aproximadamente 120 kilómetros y con una inversión estimada de US$420 millones, fue adjudicado a Power Construction Corporation of China, PowerChina, para el diseño y construcción del corredor. Su orientación principal es el transporte de carga. El valor estratégico del Chancay–Sierra Central no debería medirse solamente por sus 120 kilómetros, sino por aquello que pueda llegar a conectar: la sierra central, sus centros productivos, la infraestructura ferroviaria existente y el nuevo sistema portuario de Chancay; así, un tramo de vía puede ser una obra aislada. Pero también puede convertirse en una pieza de una red. Y allí está precisamente el desafío. Si el Ferrocarril Chancay–Sierra Central se articula con el Ferrocarril del Centro, con plataformas logísticas, carreteras y el puerto de Chancay, puede comenzar a configurarse un nuevo corredor productivo del centro del país. No se trataría simplemente de construir un ferrocarril para transportar minerales, sino de crear condiciones para que la producción de la sierra pueda acceder con mayor eficiencia a los mercados nacionales e internacionales.

La minería como actor natural en este escenario.

No podemos soslayar que los grandes proyectos mineros generan volúmenes de carga que pueden contribuir a sostener económicamente determinados corredores ferroviarios. El mineral puede convertirse en esa primera carga que hace posible la infraestructura. Pero sería un error detenernos allí, ya que la historia nos ha enseñado que muchos ferrocarriles de los Andes nacieron mirando hacia las minas y los puertos. El desafío del siglo XXI es que puedan mirar también hacia las ciudades, los campos, las industrias y los mercados. Por eso necesitamos evolucionar desde el “ferrocarril minero” hacia un “ferrocarril productivo andino”. Un ferrocarril que transporte minerales, pero también concentrados y productos metalúrgicos; alimentos y productos agroindustriales; cemento, acero y fertilizantes; maquinaria, contenedores y manufacturas. Un ferrocarril que conecte centros mineros con plantas industriales, zonas agrícolas con mercados, ciudades con territorios rurales y destinos turísticos con el mundo.La diferencia es fundamental.No se trata solamente de transportar aquello que producimos, se trata de utilizar la infraestructura para producir más y agregar mayor valor. Por eso, la pregunta que deberíamos hacernos no es solamente cómo sacar más rápidamente nuestros minerales hacia los puertos. La pregunta estratégica es cómo utilizar los ferrocarriles para que una mayor parte del valor generado por nuestros recursos pueda permanecer y multiplicarse dentro de los Andes.

La nueva relación entre minería e infraestructura.

La minería puede ser uno de los motores que ayude a generar la demanda ferroviaria, pero el ferrocarril debe convertirse progresivamente en una infraestructura al servicio de todo el aparato productivo. No utilizar el ferrocarril solamente para sacar minerales de los Andes, sino utilizarlo para desarrollar los Andes. Esa debería ser una de las ideas centrales de la nueva integración. Pero para que ello ocurra no basta con construir vías. El verdadero desafío comienza cuando esas vías tienen que encontrarse. Un tren que llega a una frontera no debería encontrar allí el final de su viaje. Debería encontrar otra red. Por eso, la integración ferroviaria andina debe construirse por corredores y no necesariamente mediante una sola vía continua. Esta es quizás la diferencia más importante entre un sueño ferroviario y una estrategia ferroviaria. Podemos comenzar conectando aquellos segmentos que ya poseen demanda y viabilidad económica. Podemos recuperar corredores históricos. Podemos modernizar los que se encuentran operativos. Podemos construir nuevos tramos allí donde exista una demanda suficiente. Podemos conectar esos corredores con puertos y terminales logísticas. Y podemos avanzar gradualmente hacia conexiones binacionales. No necesitamos esperar a tener un ferrocarril que atraviese los cinco países para comenzar a integrar los Andes. Podemos comenzar integrando un tramo, Después otro; Después una frontera, Después un puerto. Hasta que los fragmentos comiencen a comportarse como una red. Pero para que los fragmentos puedan convertirse en una red existe una palabra que debe ocupar un lugar central en cualquier futura Agenda Ferroviaria Andina: interoperabilidad.
Interoperar no significa solamente que los trenes puedan circular sobre dos vías.Significa que los sistemas puedan trabajar juntos. Significa avanzar progresivamente en la compatibilidad de los anchos de vía, las cargas por eje, la señalización, las comunicaciones, las normas técnicas, la seguridad, el material rodante, las terminales, los sistemas de información, la trazabilidad, los procedimientos aduaneros y la documentación electrónica. Porque de poco serviría construir una moderna infraestructura ferroviaria si una frontera obliga a detener durante horas o días aquello que debería continuar circulando. La verdadera integración ferroviaria comienza cuando la frontera deja de ser una barrera logística. Y en esa nueva arquitectura los puertos adquieren una importancia fundamental.

Una mirada de los Andes hacia el océano.

Chancay, Callao, Matarani e Ilo en el Perú, y Arica, Iquique, Antofagasta y Mejillones en Chile, pueden convertirse en nodos de una plataforma logística de alcance andino. No necesariamente unidos todos por una sola línea ferroviaria, sino articulados mediante una combinación inteligente de ferrocarriles, carreteras, terminales intermodales y sistemas portuarios. Así, el concepto de corredor bioceánico adquiere un significado diferente. No tiene que ser necesariamente una línea de acero que atraviese todo el continente de océano a océano. Puede ser una cadena logística bioceánica, en la que ferrocarriles, carreteras, puertos e hidrovías funcionen como partes de un mismo sistema. Esta visión también permite recuperar una dimensión que durante demasiado tiempo hemos dejado en segundo plano: el territorio. Un ferrocarril no debería conectar únicamente una mina con un puerto. Debe conectar territorios con mercados. Debe acercar la producción de las regiones a las grandes ciudades. Debe permitir que la agroindustria pueda utilizar nuevos mercados. Debe facilitar la llegada de insumos a las zonas productivas. Debe contribuir a descongestionar las carreteras. Debe abrir posibilidades para el turismo y para las ciudades intermedias. Y, sobre todo, debe ayudar a que la integración física se transforme en integración económica. Por eso, la futura Red Ferroviaria Andina debería ser pensada como una infraestructura de desarrollo territorial.

Oportunidad histórica del Parlamento Andino

La integración física ha sido durante décadas una aspiración recurrente de nuestros países, pero el siglo XXI exige pasar de las declaraciones a proyectos concretos, graduales y evaluables. Una Agenda Ferroviaria Andina 2050 podría identificar los corredores de interés común y priorizarlos según demanda, inversión, viabilidad económica, impacto territorial, sostenibilidad ambiental, conectividad portuaria y capacidad de integración internacional. No todos los corredores tendrán que construirse al mismo tiempo. No todos tendrán que tener las mismas características. No todos necesitarán una línea nueva. Algunos necesitarán rehabilitación. Otros, modernización. Otros, conexiones. Otros, terminales intermodales.
La estrategia podría ser tan sencilla como poderosa: primero conectar lo viable; después interoperabilizar; luego ampliar; finalmente consolidar la red. De esta manera, la integración deja de ser una promesa distante y se convierte en un proceso. Un proceso que puede comenzar en el Perú con la articulación de nuevos corredores como Chancay–Sierra Central; que puede continuar mediante la modernización de nuestras conexiones existentes; que puede encontrar en las fronteras nuevos puntos de integración; y que, progresivamente, puede vincular los sistemas ferroviarios de los cinco países andinos.No se trata de construir una red por construirla. Se trata de preguntarnos qué clase de Andes queremos tener en 2050. Unos Andes fragmentados, donde cada país mira hacia su propio puerto y cada corredor termina donde comienza la frontera. O unos Andes capaces de conectar sus recursos, sus territorios, sus ciudades, sus industrias y sus mercados. La respuesta no está solamente en los rieles. Está en la visión que tengamos sobre ellos. Los minerales que existen en nuestras montañas son importantes. El cobre, el hierro, el zinc, la plata, el litio y otros minerales estratégicos serán necesarios para las transformaciones tecnológicas y energéticas del siglo XXI. Pero la verdadera riqueza de los Andes no está solamente debajo de la tierra. También está en su agricultura, en sus bosques, en su biodiversidad, en sus ciudades, en su cultura, en sus capacidades humanas y en la posibilidad de conectar todo ello. Por eso, el ferrocarril puede convertirse en algo más que una infraestructura de transporte. Puede ser una infraestructura de integración. Puede ser una infraestructura de competitividad. Puede ser una infraestructura de transformación productiva. Y puede ser, finalmente, una infraestructura de futuro.
Hace siglos, el Qhapaq Ñan permitió que los Andes fueran recorridos como un espacio integrado. Hoy, la tecnología nos permite imaginar una nueva red. No necesariamente un único ferrocarril que atraviese cinco países, sino muchos corredores que aprendan a comportarse como uno solo. Del Qhapaq Ñan a los ferrocarriles nacionales. De los ferrocarriles nacionales a los corredores internacionales. De los corredores a una Red Ferroviaria Andina Interoperable. Y de la red a una Plataforma Logística Andina Multimodal.Ese puede y debería ser el camino.Y quizá la gran transformación no consista en que los trenes sean capaces de llevar nuestros minerales más rápidamente hasta el mar. Quizá consista en algo mucho más profundo: que los trenes permitan que los Andes dejen de ser solamente un territorio del que se extraen recursos y comiencen a convertirse en un territorio donde se genera valor. Entonces podremos hablar verdaderamente de integración. De los Andes productores de minerales a los Andes productores de valor.Del ferrocarril minero al ferrocarril productivo andino.De corredores fragmentados a una red interoperable. Del Qhapaq Ñan del pasado a la gran infraestructura de integración de los Andes del siglo XXI. Porque los caminos, al final, nunca fueron solamente caminos. Son la forma en que los pueblos deciden encontrarse.

martes, 15 de septiembre de 2026

Integración Andina: del Qhapaq Ñan al corredor ferroviario andino

El Qhapaq Ñan fue mucho más que una red de caminos: constituyó la infraestructura que permitió articular territorios, intercambiar bienes, movilizar personas y consolidar la unidad política y económica del Tahuantinsuyo.
Cinco siglos después, los países andinos tienen la oportunidad de recuperar ese espíritu integrador mediante una visión moderna y ambiciosa: construir, entre 2026 y 2050, un sistema ferroviario andino que conecte progresivamente sus territorios, fortalezca sus economías y proyecte a la Comunidad Andina hacia una nueva etapa de integración física, productiva y tecnológica.
La reciente iniciativa de un parlamentario andino peruano, permite vislumbrar la posibilidad de avanzar hacia una interconexión de las redes ferroviarias existentes en los países andinos, complementándolas con nueva infraestructura y corredores estratégicos. El desafío no consiste simplemente en construir más vías férreas, sino en transformar infraestructuras aisladas en un verdadero sistema ferroviario andino integrado, capaz de superar las fronteras de una planificación fragmentada, aprovechar las sinergias regionales y articular los principales centros productivos con los puertos del Pacífico y las rutas comerciales internacionales.
Esta visión requiere comprender que un tren no opera de manera aislada. Su eficiencia depende de una cadena logística integrada por ferrocarriles, carreteras alimentadoras, puertos, aeropuertos, zonas logísticas, terminales intermodales, centros industriales, ciudades y mercados. Por ello, la integración ferroviaria debe avanzar acompañada de una progresiva compatibilidad normativa, estándares técnicos comunes, interoperabilidad, digitalización aduanera, sistemas modernos de gestión de carga y mecanismos de financiamiento de largo plazo.
El objetivo es construir corredores económicos y logísticos que reduzcan los costos de transporte, mejoren la competitividad regional y permitan que las fronteras nacionales dejen de ser obstáculos para convertirse en puntos de conexión e intercambio.
La experiencia de continentes como Europa y Asia demuestra que las redes ferroviarias modernas pueden constituir una plataforma decisiva para la integración económica. Sin pretender reproducir mecánicamente modelos ajenos, la Comunidad Andina podría desarrollar su propia estrategia, adaptada a la compleja geografía de los Andes, mediante corredores interoperables, conexiones multimodales y proyectos ejecutados progresivamente.
Un sistema de esta naturaleza permitiría racionalizar las inversiones públicas, evitar la duplicación de infraestructuras, reducir la presión sobre las carreteras, descongestionar las principales rutas de transporte de carga, disminuir el desgaste de los pavimentos y mejorar la seguridad vial. Asimismo, favorecería una logística con menor consumo energético y menores emisiones por tonelada transportada, siempre que los proyectos incorporen criterios de eficiencia, sostenibilidad y adecuada evaluación ambiental.

Perú como punto focal

En el caso peruano, esta discusión adquiere especial relevancia frente a las brechas de infraestructura y las restricciones fiscales que enfrenta el sector Transportes y Comunicaciones. La necesidad de financiar simultáneamente carreteras, ferrocarriles, aeropuertos y otras infraestructuras obliga a superar la tradicional competencia entre proyectos aislados y avanzar hacia una planificación nacional y regional de corredores logísticos. 
Parlamentario andino Jahn Toledo en Colombia, para promover el corredor ferroviario andino 
En ese contexto, el proyecto ferroviario Chancay–Sierra Central, adjudicado recientemente a Power Construction Corporation of China por una inversión anunciada de 420 millones de dólares, representa una oportunidad para analizar cómo una conexión ferroviaria con el mega puerto de Chancay puede contribuir a articular la sierra central con los mercados internacionales.
Su importancia trasciende la obra misma, pues plantea la necesidad de vincular la infraestructura ferroviaria con los centros mineros, las actividades industriales, la producción agropecuaria y las futuras plataformas logísticas del país. Sin embargo, ningún sistema ferroviario de alcance andino será viable si no se articula con una estrategia productiva que genere carga, inversión y demanda permanente.
En este punto, la minería formal, moderna y ambientalmente responsable puede desempeñar un papel fundamental. La actividad minera, especialmente la vinculada al cobre y a otros minerales estratégicos para la transición energética, puede contribuir a sostener corredores ferroviarios de gran capacidad, impulsar la construcción de infraestructura compartida y promover el desarrollo de proveedores, talleres, tecnología, servicios de ingeniería y nuevas industrias. No se trata de construir ferrocarriles exclusivamente para transportar minerales, sino de aprovechar la minería como uno de los motores iniciales de una red logística que, con el tiempo, incorpore carga agrícola, manufacturera, energética, turismo y comercial. 
La integración ferroviaria, a su vez, puede contribuir a superar una visión meramente extractiva de la minería. Un corredor que conecte centros de producción minera con puertos y zonas industriales debe propiciar también la transformación de los minerales en la región, el desarrollo de cadenas de valor, la fabricación de insumos y equipos, la investigación tecnológica y la generación de empleo calificado. En el caso del cobre y otros minerales críticos, la meta no debería limitarse a extraer y exportar concentrados, sino avanzar gradualmente a los países andinos con mayor capacidad de industrialización, innovación y participación en las cadenas globales vinculadas a la electrificación, las energías renovables y las tecnologías del futuro. Por ello, el proyecto de integración andina 2026–2050 debe concebirse como una política de Estado y una agenda compartida entre Perú, Chile, Bolivia, Ecuador y Colombia. Pensado de esta manera, el ferrocarril puede convertirse en el eje articulador de una nueva geografía económica regional, donde la infraestructura, la minería responsable, la industria, la energía, la logística y la protección ambiental se integren en una misma visión de desarrollo.
Así como el Qhapaq Ñan contribuyó a unir los territorios andinos de su tiempo, una red ferroviaria moderna podría conectar las capacidades productivas de nuestros países y abrir el camino hacia una Comunidad Andina más integrada, competitiva, sostenible y preparada para los desafíos del siglo XXI.

martes, 8 de septiembre de 2026

Diagnóstico 2026 de la extracción ilegal de minerales en LATAM y el caribe

Este martes 08 se desarrolló el Foro organizado por la Alianza Minera de América Latina – ALMA, donde se presentó su primer diagnóstico regional sobre la actual situación de la extracción ilegal de minerales en América Latina y el Caribe 2026 , un documento que busca comprender el fenómeno más allá de las fronteras nacionales y reconocer sus dimensiones económicas, sociales, ambientales y de gobernanza. Importantes aportes se derivan de la evaluación, entre las que se destacan las siguientes: considera que existe una cadena regional del mercurio y su origen está documentado; la responsabilidad del comprador funciona y no funciona la sanción por jurisdicción; en ningún país la parálisis de la minería formal ha frenado la extracción ilegal; el punto ciego regulatorio está en la intermediación; la convergencia con otras economías criminales está medida; la región no mide de la misma manera y por eso no puede actuar en su conjunto. 
Una de las restricciones evidenciadas sustenta que el documento recoge cifras en circulación que no provienen de fuentes oficiales, lo que se constituye en si misma como una tarea pendiente que la región debe resolver para poder accionar en forma conjunta.
La presentación del trabajo estuvo a cargo de Carolina Orozco vicepresidenta de ALMA para Ecuador y la clausura del evento estuvo a cargo de la viceministra de Minas del Perú, Mayra Figueroa, quien recibió, en representación del Gobierno del Perú, este documento que simboliza una invitación a profundizar la cooperación y transformar la evidencia en políticas, acciones y resultados.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Diagnóstico de situación de la extracción ilegal de minerales en LATAM y el caribe

El próximo martes 08 de septiembre del 2026 se llevará a cabo en Lima-Perú, la presentación del diagnóstico sobre la actual situación de la extracción ilegal de minerales en Latinoamérica y el Caribe. 
La exposición se efectuará en el marco de un diálogo regional a efectos de impulsar acciones conjuntas basadas en evidencia, según lo difundido por los organizadores del Foro ALMA sostenible, Alianza Minera de América Latina.

viernes, 28 de agosto de 2026

Declaración de Santiago para promover cooperación entre países Andinos

Autoridades mineras de Perú , Chile, Bolivia y Argentina suscribieron este viernes 28 de Agosto en Santiago de Chile una declaración conjunta sobre minerales estratégicos, para fortalecer la cooperación regional y posicionar a Sudamérica como un socio confiable en el abastecimiento mundial de recursos esenciales para la transición energética, la electromovilidad y el desarrollo de la inteligencia artificial. El acuerdo busca promover el desarrollo sostenible de los recursos minerales, impulsar la cooperación técnica y facilitar la atracción de inversiones responsables. Asimismo, apunta a aprovechar las ventajas geológicas y productivas de los cuatro países para fortalecer las cadenas de suministro internacionales.
La iniciativa cobra especial relevancia para el cobre y el litio, dos recursos en los que la región concentra importantes reservas, producción y proyectos de inversión. En la precitada declaración, acordaron coordinar la búsqueda de asistencia técnica y financiamiento ante organismos multilaterales, con el objetivo de respaldar proyectos vinculados con minerales estratégicos y fortalecer las capacidades institucionales del sector. También se prevé impulsar convocatorias para promover la participación de consorcios públicos y privados en iniciativas de investigación, desarrollo e innovación.
La declaración suscrita en Santiago busca ampliar la cooperación sobre la base de mecanismos bilaterales que ya funcionan entre algunos de los países participantes, como es el caso del Memorando de Entendimiento sobre Asuntos Mineros suscrito entre Chile y Perú en 2025.
La formación de capital humano será otro de los pilares de esta estrategia, especialmente en ámbitos como geología, regulación, fiscalización y diseño de políticas públicas mineras. La integración regional permitiría, bajo esa perspectiva, facilitar el desplazamiento de proveedores, tecnología, conocimiento y personal especializado entre las principales jurisdicciones mineras sudamericanas. Con la declaración conjunta, los cuatro países buscan convertir su disponibilidad de recursos minerales en una ventaja estratégica frente al crecimiento de la demanda global. El siguiente desafío será traducir la cooperación regional en proyectos e inversiones que combinen competitividad, desarrollo local, protección ambiental y mayor valor agregado.

Liderazgo en cobre

El ministro de Energía y Minas del Perú, Guillermo Shinno, sostuvo que el aprovechamiento de los minerales estratégicos debe contribuir directamente al desarrollo de los territorios. Asimismo, señaló que estos recursos deben convertirse en instrumentos para cerrar brechas sociales y económicas, promoviendo una minería moderna, competitiva, ambientalmente integrada y sustentada en relaciones de confianza con las comunidades.
El ministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas, advirtió que la transición energética y el despliegue de infraestructura para inteligencia artificial ejercerán una presión creciente sobre las cadenas mundiales de suministro. De acuerdo con el funcionario, estas tendencias podrían requerir entre 400 % y 600 % más minerales críticos durante la próxima década.
El viceministro de Política Minera, Regulación y Fiscalización de Bolivia, Walter Landívar, puso énfasis en que el desafío para los países productores no consiste únicamente en incrementar la extracción y exportación de minerales. Explicó, que la oportunidad pasa por transformar sus recursos en mayor valor agregado, desarrollo productivo y bienestar social, fortaleciendo al mismo tiempo cadenas de suministro confiables y sostenibles. 
Por su parte, el secretario de Minería de Argentina, Luis Lucero, destacó el potencial geológico compartido y sostuvo que la región está llamada a desempeñar un papel determinante en el futuro abastecimiento mundial de cobre. Según señaló, el bloque regional podría llegar a generar más de la mitad del cobre del mundo, respaldado por una geología favorable y por proyectos mineros con horizontes operativos que pueden extenderse entre 50 y 70 años.

El dato

Estos instrumentos de gestión, pueden servir a la renovada gestión 2026-2031 del Parlamento Andino como referencia para profundizar la integración en materias como infraestructura, desarrollo de proveedores, intercambio de información geológica, fiscalización, políticas públicas y formación de capital humano especializado.
Reunión en Santiago de alta funcionaria de Chile con parlamentarios andinos peruanos 2026-2031 

Declaración de Santiago, entre funcionarios representantes de Perú,Argentina,Chile y Bolivia.

martes, 25 de agosto de 2026

Proyecto 51: del cobre de los Andes al desarrollo de nuestros pueblos

La reunión sostenida hoy 25 de agosto del 2026 en Santiago entre autoridades chilenas y representantes del Parlamento Andino, entre ellos el parlamentario andino peruano Jahn Toledo Palomino, adquiere especial significado cuando se observa a la luz de una oportunidad estratégica que Perú y Chile comparten: ambos países producen cerca del 40 % del cobre mundial.
En un contexto en que la electrificación, la electromovilidad, las energías renovables, las redes eléctricas, los centros de datos y la inteligencia artificial están impulsando la demanda de este metal, esta posición constituye mucho más que una ventaja minera: representa una ventaja geopolítica, económica y tecnológica.
En este escenario surge el Proyecto 51, iniciativa que plantea elevar la participación conjunta de Perú y Chile hasta el 51 % de la oferta mundial de cobre en los próximos años. Pero su verdadera importancia no debería reducirse a producir más toneladas. El desafío consiste en aprovechar ese liderazgo para avanzar desde la exportación de concentrados hacia una mayor transformación del cobre, incorporándolo a la fabricación de cables, componentes eléctricos, electromovilidad, infraestructura energética y productos tecnológicos.
Para el Perú, esta oportunidad exige mirar más allá de la minería. Tenemos reservas, experiencia, profesionales, ubicación estratégica frente al Pacífico y una importante cartera de proyectos; Chile posee una gran capacidad productiva y experiencia internacional. La cooperación entre ambos países puede permitir que esas fortalezas se complementen, siempre que el Proyecto 51 incorpore también innovación, infraestructura, energía competitiva, gestión responsable del agua, protección ambiental y generación de empleo y conocimiento.
Desde Desmitificando la minería en el Perú, considero que allí se encuentra el verdadero desafío. El Proyecto 51 no debería ser entendido ni como una bandera propagandística de la minería ni como una iniciativa que deba rechazarse por principio, sino como una oportunidad que merece ser discutida con visión de largo plazo. 
En este contexto, con el Proyecto 51 se podría conseguir que una proporción mucho mayor de la riqueza, la tecnología, el empleo y el conocimiento generados por ese cobre permanezca en nuestros países y contribuya al bienestar de nuestros pueblos. El cobre puede convertirse de esta manera en un punto de encuentro entre Perú y Chile y, por qué no, en un nuevo instrumento de integración latinoamericana que fortalezca las capacidades que ostenta el Parlamento Andino de cara al futuro.

domingo, 23 de agosto de 2026

Nueva agenda andina ante los retos del siglo XXI

Una nueva visión sobre el proceso de integración de los países andinos plantea superar una agenda centrada principalmente en el intercambio comercial para avanzar hacia una integración estratégica, productiva, tecnológica,logística,energética, hídrica y de seguridad, capaz de responder conjuntamente a los principales desafíos que enfrenta la región.
La propuesta ha sido expuesta por Jahn Toledo Palomino, representante del Perú ante el Parlamento Andino, en un artículo publicado este domingo 23 de Agosto del 2026 en el Diario Oficial El Peruano, en el que advierte que problemas como la inseguridad, la dependencia de las actividades extractivas, las brechas tecnológicas y logísticas, la vulnerabilidad energética y el creciente estrés hídrico ya no pueden ser enfrentados exclusivamente desde las fronteras nacionales.

La iniciativa toma como marco institucional el Acuerdo de Cartagena y el Sistema Andino de Integración (SAI), dentro del cual el Parlamento Andino cumple un papel orientado a contribuir al proceso de integración, promover la armonización legislativa y formular propuestas de interés común. Desde esta perspectiva, se plantea aprovechar y fortalecer las instituciones existentes para generar resultados concretos en beneficio de los ciudadanos y territorios de los países miembros.

Entre las propuestas planteadas destaca la creación de un sistema andino de seguridad fronteriza, orientado a enfrentar de manera coordinada las amenazas que afectan a los países de la región. En materia económica y productiva, se propone avanzar desde la exportación de materias primas hacia la industrialización regional de los minerales, buscando generar mayor valor agregado y capacidades productivas dentro de los propios países andinos.

La agenda incorpora asimismo una red andina de innovación y universidades para reducir las brechas tecnológicas y fortalecer la generación y transferencia de conocimiento. En infraestructura y conectividad se propone impulsar corredores bioceánicos y ferroviarios, concebidos como instrumentos para mejorar la integración física, logística y comercial de la región.

Otro de los componentes centrales corresponde a la transición energética. La propuesta plantea promover un mercado andino de energía limpia, aprovechando las complementariedades existentes entre los países y fortaleciendo la seguridad energética regional. A ello se suma una propuesta de especial relevancia estratégica: establecer una política andina de seguridad hídrica, reconociendo que el agua constituye un recurso fundamental para la seguridad alimentaria, la generación de energía, el desarrollo urbano, la agricultura y la sostenibilidad.

La propuesta parte de una premisa fundamental: los desafíos actuales son de naturaleza transfronteriza y, por ello, requieren capacidades comunes y respuestas coordinadas. En ese sentido, la integración andina no debería limitarse a facilitar el comercio entre sus miembros, sino convertirse en una plataforma para generar seguridad, competitividad, conocimiento, infraestructura, energía y sostenibilidad compartida.

El planteamiento también enfatiza que esta transformación no necesariamente requiere crear nuevas estructuras institucionales. La prioridad sería articular, modernizar y fortalecer las capacidades existentes dentro del Sistema Andino de Integración, orientándolas hacia proyectos regionales concretos y resultados verificables.

Para avanzar en esta dirección, se plantea promover un diálogo con los países miembros, los órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración, organismos internacionales, universidades, centros de investigación, gobiernos subnacionales, sector privado y entidades de cooperación internacional. El objetivo sería identificar experiencias exitosas, capacidades existentes, mecanismos de cooperación y alianzas que permitan convertir las propuestas en proyectos regionales viables.

La nueva agenda coloca así sobre la mesa una visión de la integración andina acorde con las transformaciones del siglo XXI: una Comunidad Andina con mayor capacidad para proteger sus fronteras, agregar valor a sus recursos naturales, desarrollar conocimiento y tecnología, conectarse mediante infraestructura moderna, avanzar hacia energías limpias y garantizar la seguridad hídrica de sus poblaciones.

Fuente: Diario Oficial El Peruano, “Nueva agenda andina ante los retos del siglo XXI”, Jahn Toledo Palomino, representante del Perú ante el Parlamento Andino, 23 de agosto de 2026.


viernes, 7 de agosto de 2026

Memoria y propuestas a los desafíos de la integración andina

Siguiendo el orden de ideas expuestas sobre la revista El Condor : Evolución,memoria en integración andina  ; en un artículo titulado ¿Necesitamos parlamentarios andinos? Evaluación normativa y jurídica escrito por Eder Luis Velásquez Dávila (https://lpderecho.pe/necesitamos-parlamentarios-andinos-evaluacion-normativa-juridica/y publicado  en junio del 2025, el autor propone una evaluación del Parlamento Andino desde la perspectiva jurídica, enfocándose en sus bases normativas, competencias, costos y beneficios, así como en posibles escenarios de reforma o eliminación. 
En una de sus conclusiones, considera que el Parlamento Andino, como órgano representativo supranacional, se enfrenta a un momento crítico en su historia institucional.
Manifiesta que en el contexto peruano, su utilidad, legitimidad y eficacia son cuestionadas por diversos actores. Reconoce que si bien cumple funciones simbólicas y ha generado aportes valiosos en el plano normativo y declarativo, su impacto real sobre la legislación nacional y la vida ciudadana es limitado.
Por consiguiente,(…) resulta indispensable fortalecer los mecanismos para garantizar que la representación supranacional contribuya efectivamente a la integración regional con legitimidad democrática y utilidad concreta para los pueblos.
Aplicando rigor científico a la disquisición hecha, es posible identificar un elemento sustantivo que contradice en el extremo de las conclusiones pues por un lado se reconoce que el Parlamento Andino es una entidad supranacional que no cuenta con facultades legislativas vinculantes y carecen de coercitividad jurídica, lo cual por si sola explican las críticas producidas en el sentido que la mayoría de las recomendaciones hechas no han sido implementadas ni adoptadas por los Estados miembros, pues la precitada restricción limita su capacidad de influencia real sobre las políticas públicas nacionales, por consiguiente su fortaleza esta orientada más a la concertación política que a la producción normativa obligatoria. En este contexto, el parlamento andino debe entenderse como órgano deliberante, consultivo y de representación ciudadana, cuyo objetivo fundamental es promover la integración y armonización legislativa entre los Estados andinos, hecho que marca la distinción sustantiva entre las funciones que desempeñan el Congreso de la República y el Parlamento Andino. Convengamos entonces en que la integración de los Estado andinos debe contextualizarse en el marco del Sistema Andino de Integración y de ninguna manera como una organización aislada, partiendo de un constructo que implica esfuerzos realizados por múltiples actores en larga data y es fundamental socializar los avances obtenidos por los Estados de la comunidad andina. De otro lado, la política central de la gestión de cara al futuro debiera pasar por tratar de responder a la pregunta ¿Qué puede hacer el Parlamento Andino? y transitar a la pregunta ¿Qué problemas no puede resolver individualmente ningún país andino? y a partir de allí empezar a construir proyectos. Para pasar a un nível superior en la misión del parlamento andino, es preciso pasar de enfocar el indicador que responda a la pregunta ¿Cuántos marcos normativos aprobamos? a ¿Cuántos problemas regionales ayudamos a resolver?. 
Para estar alineados con estos conceptos tenemos que situarnos en tiempo y espacio, y poner en valor los esfuerzos realizados en el pasado; así una forma de ordenamento de la memoria que da cuenta la revista el Condor  (https://www.parlamentoandino.org/index.php/gestion/publicaciones/revista-el-condor) y que puede ser complementada en el orden de los detalles expuestos en los siguientes videos: 
EL CANAL QUE ACTÚA  COMO REFERENCIA / Parlamento Andino TV — canal oficial

https://www.youtube.com/@parlamentoandinotv?utm_source=chatgpt.com

El canal fue creado en abril de 2017 y declara expresamente que su objetivo es difundir la actividad del Parlamento Andino, la Comunidad Andina y los procesos de integración política, social y económica de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
 1. VIDEOTECA DEL PARLAMENTO ANDINO

Naturaleza, objetivos y razón de ser

1. ¿Qué es el Parlamento Andino? — Congreso de la República del Perú

Publicado: 18 de febrero de 2020 / Fuente: Congreso de la República del Perú.

Es uno de los videos  imprescindibles para comenzar. Presenta institucionalmente al Parlamento Andino y permite comprender su naturaleza y razón de ser.

2. Parlamento Andino: la voz de los pueblos de los Andes

https://www.youtube.com/@parlamentoandinotv?utm_source=chatgpt.com / Fuente: Parlamento Andino TV.

Es un material institucional que presenta al Parlamento como espacio de representación de los ciudadanos de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú y destaca la armonización legislativa, participación ciudadana, educación, democracia y cooperación regional.

2. FUNCIONES DEL PARLAMENTO ANDINO

3. ¿Qué Función Cumple un Parlamentario Andino dentro del Organismo?

https://youtu.be/Rv5j1nEEplk?si=omf3ILRnsHy-abJE

Este material explica la función del parlamentario andino y resulta útil para diferenciar la función de un parlamentario nacional de la función dentro del sistema de integración.

4. Parlamento Andino aprueba marcos normativos clave en su Sesión Plenaria

https://youtu.be/UAUWyhd50pA?si=BG1kOjpoNogcKAEM / Publicado: 3 de septiembre de 2025.
Este material permite pasar de la teoría a la actividad parlamentaria concreta: educación, salud, democracia, trabajo, ciberseguridad, patrimonio y relaciones entre países.

3. PARLAMENTO ANDINO Y SISTEMA ANDINO DE INTEGRACIÓN — SAI

5. El organismo aprobó la Recomendación para fortalecer el Sistema Andino de Integración

https://youtu.be/ltNTkECVgHU?si=JZXMReKFqt8RhySn / Publicado: 5 de abril de 2023.
Este video es importante para entender que el Parlamento Andino debe analizarse dentro del Sistema Andino de Integración y no como una institución aislada.

6. El Embajador Gonzalo Gutiérrez: Secretario General de la Comunidad Andina

https://youtu.be/9M2KRpwSY1c?si=Mx15l-nYI2kGKxwf / Publicado: 25 de octubre de 2023.
Es útil para estudiar la relación entre Parlamento Andino y Secretaría General de la Comunidad Andina, especialmente respecto de la integración regional y la coordinación institucional.

4. ARMONIZACIÓN LEGISLATIVA Y MARCOS NORMATIVOS

Esta categoría  tiene relevancia , porque permite demostrar que el Parlamento Andino no solamente debate, sino que desarrolla instrumentos de armonización y recomendaciones para los países miembros.

7. Parlamento Andino aprueba marcos normativos clave

https://youtu.be/UAUWyhd50pA?si=AZ-4lOam_ZWR0CYs

Muestra cómo se aprueban instrumentos sobre educación, salud, democracia, trabajo y ciberseguridad.

8. Organismo debatió proyecto de Marco Normativo para enfrentar la evasión de impuestos

https://www.youtube.com/@parlamentoandinotv?utm_source=chatgpt.com

Este contenido aparece dentro de la programación oficial de Parlamento Andino TV y estudia la dimensión económica y fiscal de la integración.

9. Propuesta de Norma Comunitaria para garantizar el acceso a la educación superior 

https://www.youtube.com/@parlamentoandinotv?utm_source=chatgpt.com

El canal oficial registra este trabajo entre las actividades de la Plenaria.

5. EDUCACIÓN, CIENCIA Y UNIVERSIDADES

10. Parlamento Andino celebra el Acceso a la Educación Superior

https://youtu.be/3fPnqFkRp6w?si=MFzaV00bWCWR_2hz / Publicado: 11 de diciembre de 2024.

Explica la Red Andina de Universidades Acreditadas, homologación de títulos, movilidad académica y proyectos universitarios.

11. Parlamento Andino realizará el I Encuentro de la Red Andina de Universidades Acreditadas

https://youtu.be/06kgGfLlABM?si=JBxJ3wWxn7HZYHMP / Publicado: 6 de mayo de 2024.

Explica la creación de mecanismos regionales de cooperación universitaria, homologación de títulos y movilidad académica.

12. Entrevista al Secretario General sobre el I Encuentro de la Red Andina

https://youtu.be/ke-fJB7Vau4?si=ZWsxjjiJR5V89BNs / Publicado: 14 de junio de 2024.

Permite escuchar al Secretario General Eduardo Chiliquinga Mazón explicar los objetivos de la Red Andina de Universidades Acreditadas.

Además, esta línea de trabajo ha evolucionado. En abril de 2026 se lanzó la Primera Convocatoria de Acreditación de la Red Andina de Universidades Acreditadas, con participación de autoridades académicas y especialistas.

 6. MEDIO AMBIENTE, BOSQUES Y SOSTENIBILIDAD

Temática sobre capital natural, bosques, deforestación y políticas ambientales andinas, categoría particularmente interesante para resolver los problemas de la deforestación en los Estados andinos.

13. Dr. Víctor Miyakawa — Cooperación y Conservación Forestal

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El contenido aparece dentro de la sección Visión Política del canal oficial.

14. Parlamentario Andino Fabián Díaz — defensa del medio ambiente

El canal registra una entrevista al parlamentario colombiano Fabián Díaz sobre defensa del medio ambiente.

15. Pronunciamiento sobre las alteraciones ambientales en Napo, Ecuador

https://www.youtube.com/@parlamentoandinotv?utm_source=chatgpt.com

Es importante porque muestra cómo una problemática ambiental nacional puede convertirse en materia de pronunciamiento regional del Parlamento Andino.

7. SEGURIDAD, CIBERSEGURIDAD Y AMENAZAS TRANSNACIONALES

16. Parlamento Andino impulsa el debate regional sobre seguridad y ciberdefensa

https://youtu.be/W-mHRuV1AAA?si=r69WNWb8giJS7XGR / Publicado: 1 de julio de 2025.
Temática para entender la posibilidad de desarrollar agendas comunes andinas frente a problemas que ningún país puede resolver individualmente, como trata de personas, narcotráfico, contrabando y ciberataques.

8. MIGRACIÓN Y DERECHOS DE LOS CIUDADANOS ANDINOS

17. La Plenaria debatió y aprobó la Declaración sobre Migraciones

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El video forma parte de la actividad parlamentaria oficial y es útil para estudiar la dimensión social de la integración. Este tema tiene importancia jurídica porque se relaciona con el Estatuto Andino de Migración y con la movilidad de ciudadanos dentro de la región.

9. ECONOMÍA E INTEGRACIÓN PRODUCTIVA

18. Parlamento Andino en el I Foro Internacional de Economía Solidaria y Cooperativismo

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Permite estudiar la dimensión económica y social de la integración, particularmente la economía solidaria y el cooperativismo.

19. Marco Normativo para enfrentar la evasión de impuestos

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Permite analizar hasta dónde puede llegar la armonización de políticas fiscales y económicas entre los países andinos.

10. DIPLOMACIA PARLAMENTARIA E INTEGRACIÓN INTERNACIONAL

20. Participación del Parlamento Andino en EuroLat

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El canal oficial tiene contenidos de Visión Política y actividad internacional, y el Parlamento Andino participó en las reuniones de EuroLat en Bruselas en diciembre de 2025. Allí se trataron asuntos de diplomacia parlamentaria, cooperación UE–América Latina y relaciones con los países de la Comunidad Andina.

21. Entrevistas a parlamentarios andinos

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El canal contiene, entre otras: Adolfo Mendoza Leigue — Bolivia ; Óscar Darío Pérez — Colombia.; Faustino Ollisco.J Mariano González — Perú.; Cristina Reyes — Ecuador.; Gustavo Pacheco — Perú. ; Virgilio Hernández — Ecuador.  Lo cual permite estudiar cómo interpretan los propios parlamentarios el mandato que recibieron.

11. PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y FORMACIÓN DE JÓVENES

22. Parlamento Andino Universitario y Parlamento Andino Juvenil

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El canal institucional mantiene una línea específica dedicada a participación juvenil y universitaria. El Parlamento Andino no concibe la integración solamente como un asunto de gobiernos, sino también como un proceso de construcción de ciudadanía andina.

12. ACTIVIDAD PLENARIA Y FUNCIONAMIENTO REAL

23. Sesiones del mes de octubre y celebración del 44.º aniversario

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Permite observar la actividad parlamentaria real y no solamente la explicación institucional.

24. Gestión parlamentaria del mes de septiembre

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25. Posesión y juramentación de la nueva Presidenta del Parlamento Andino

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Estos contenidos aparecen en la programación oficial de Parlamento Andino TV.

13. OBSERVACIÓN ELECTORAL

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El Parlamento Andino ha realizado misiones de observación electoral en los países de la región y en 2026 participó, por ejemplo, en la observación de las elecciones presidenciales de Colombia y en la segunda vuelta presidencial del Perú. 

lunes, 3 de agosto de 2026

La Revista EL CÓNDOR: Evolución,memoria en integración andina

Después de más de dos décadas de existencia, la revista El Cóndor puede ser considerado un archivo histórico del proceso de integración andina y de la evolución institucional del Parlamento Andino. Su valor no se limita a registrar las actividades de los parlamentarios; sus diferentes ediciones permiten identificar la evolución de las prioridades regionales en materia de integración política y económica, democracia, derechos humanos, comercio, desarrollo sostenible, biodiversidad, cambio climático y participación ciudadana.
En consecuencia, la sistematización cronológica de sus ediciones constituye una herramienta de investigación con valor académico e institucional, particularmente útil para estudiar la construcción progresiva de la agenda política y estratégica de la región andina. 
Así,la revista El Cóndor constituye una de las principales publicaciones institucionales del Parlamento Andino y, al mismo tiempo, una fuente documental de especial relevancia para reconstruir la evolución contemporánea del proceso de integración andina. 
Sus antecedentes se remontan al año 2001, cuando comenzó a publicarse con periodicidad bimestral y distribución gratuita bajo la denominación El Cóndor – Informativo del Parlamento Andino. 
El historiador José Miguel Santacreu Soler señala que la consulta de esta publicación, conjuntamente con la Gaceta Oficial del Parlamento Andino, resulta fundamental para conocer las actividades, decisiones y recomendaciones del organismo desde 2001, calificándolas como fuentes particularmente útiles para reconstruir su historia reciente (Santacreu Soler, 2019).
Su carácter institucional también se encuentra respaldado normativamente. El Reglamento General del Parlamento Andino establecía que El Cóndor constituía el medio escrito de información oficial del organismo y contemplaba la participación de las representaciones parlamentarias nacionales mediante corresponsalías.
Asimismo, el Reglamento reconocía la necesidad de desarrollar medios electrónicos para la acumulación, conservación y difusión de información parlamentaria (Parlamento Andino, 2007). 
La revisión de ejemplares digitalizados permite observar una progresiva transformación de sus contenidos. En 2014, por ejemplo, la edición N° 25 abordó la integración parlamentaria entre la Comunidad Andina y la Unión Europea; la N° 27 informó sobre la elección de Javier Reátegui Rosselló como presidente para el período 2014-2015; la N°30 conmemoró los 35 años del Parlamento Andino y registró el respaldo institucional al proceso de paz colombiano; mientras que la N°31, de diciembre de 2014, documentó la incorporación de Chile como miembro pleno del Parlamento Andino (Parlamento Andino, 2014a, 2014b, 2014c, 2014d).
La Edición N°27 registró la elección para el periodo 2014-2015 de Javier Reátegui Rosselló 
La evolución editorial resulta particularmente significativa hacia finales de la década de 2010. La edición N°85, de diciembre de 2019, evidencia que la revista ya constituía un espacio para abordar asuntos estratégicos de la región, entre ellos economía circular, biodiversidad y ecosistemas, economía campesina y agricultura familiar, desarrollo sostenible, facilitación del comercio y derechos sociales.
En particular, la Comisión Tercera del Parlamento Andino debatió una propuesta destinada a articular políticas públicas para la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica y los ecosistemas de la región andina (Parlamento Andino, 2019). 
En la actualidad, El Cóndor forma parte de la estrategia de Parlamento Abierto del organismo. El Parlamento Andino reconoce expresamente a la revista y a El Cóndor TV como canales de divulgación e interacción con la ciudadanía, junto con su repositorio digital, memorias, pronunciamientos e informes de gestión. 
Esta evolución demuestra el tránsito de El Cóndor desde un informativo institucional impreso hacia un instrumento digital de comunicación, transparencia, participación ciudadana y preservación de la memoria institucional (Parlamento Andino, s. f.).

Referencias

Parlamento Andino. (2007). Reglamento General del Parlamento Andino.Parlamento Andino. 
Parlamento Andino. (2014a). Gestión parlamentaria por la integración (Revista El Cóndor, N° 25). Universidad Andina Simón Bolívar. 
Parlamento Andino. (2014b). Parlamentos andinos eligieron a Javier Reátegui Rosselló como presidente para el periodo legislativo 2014-2015 (Revista El Cóndor, N°27). Universidad Andina Simón Bolívar.
Parlamento Andino. (2014c). 35 años Parlamento Andino (Revista El Cóndor, N° 30). Universidad Andina Simón Bolívar.
Parlamento Andino. (2014d). Chile miembro pleno del Parlamento Andino (Revista El Cóndor, N° 31). Universidad Andina Simón Bolívar. 
Parlamento Andino. (2019). El Cóndor (Edición N° 85, diciembre de 2019). Parlamento Andino.
Parlamento Andino. (s. f.). Parlamento abierto. 
Santacreu Soler, J. M. (2019). El Parlamento Andino. En K. L. P. Mariano, R. N. Bressan, & B. T. Luciano (Eds.), Diplomacia parlamentar: Perspectivas a partir das Américas. Universidade de São Paulo.

sábado, 1 de agosto de 2026

¿ Brasil como país Observador del Parlamento Andino ?

Aunándose a los países miembros observadores : Turquía y Marruecos; la posibilidad de la incorporación de Brasil como Miembro Observador del Parlamento Andino fortalecería el proceso de integración sudamericana y contribuiría al cumplimiento de las funciones del Parlamento Andino, en particular las de armonización legislativa, promoción del desarrollo sostenible, integración económica, cooperación científica y tecnológica, así como la consolidación del sistema democrático regional. 
En este contexto, esta opción se encuentra alineada con la misión del Parlamento Andino de promover la integración regional, fortalecer la cooperación política y legislativa, contribuyendo al desarrollo integral de los pueblos de la región.
Diversos argumentos enfocados en las funciones y objetivos propios del Parlamento Andino dan sólido sustento a esta posibilidad, aunados a los fundamentos comerciales que por sí solo se explican para diversos sectores económicos.
Brasil representa cerca del cincuenta por ciento del territorio, de la población y del producto bruto interno de América del Sur, por lo que su participación enriquecería el debate parlamentario y permitiría impulsar iniciativas conjuntas en materias de interés común como infraestructura regional, corredores bioceánicos, transición energética, seguridad alimentaria, protección de la Amazonía, lucha contra el cambio climático, innovación tecnológica, transformación digital, educación, salud y seguridad fronteriza.
Asimismo, Brasil comparte fronteras con tres países miembros de la Comunidad Andina : Perú, Colombia y Bolivia, lo que genera desafíos comunes relacionados con el comercio, la gestión ambiental, la conectividad, la migración, las economías ilegales y otros delitos transnacionales. 
La participación de Brasil permitiría desarrollar recomendaciones y marcos legislativos coordinados para atender estas problemáticas.
De otro lado, su incorporación como Observador fortalecería el diálogo entre el Parlamento Andino y el MERCOSUR, favoreciendo la convergencia entre ambos mecanismos de integración regional y promoviendo una agenda sudamericana más articulada. 
Finalmente, la experiencia brasileña en áreas como bioeconomía, investigación científica,desarrollo industrial, innovación, agricultura tropical, energías renovables y políticas públicas enriquecería el intercambio de buenas prácticas y contribuiría al diseño de propuestas normativas orientadas al desarrollo sostenible e inclusivo de los países andinos: Chile, Ecuador, Perú, Colombia y Bolivia.
La integración natural de los Andes y la Amazonía erigen el sustento de la adaptación de los pueblos

lunes, 27 de julio de 2026

Juramentaron Parlamentarios Andinos por Perú para el periodo 2026-2031

Los parlamentarios andinos electos por Perú, entre titulares y suplentes, para el periodo 2026-2031, juraron a sus cargos hoy lunes 27 al mediodía, en una ceremonia realizada en el Hemiciclo del Palacio Legislativo. 


El Dato

Juraron cinco (5) parlamentarios andinos titulares y diez (10) parlamentarios andinos suplentes :
Fuerza Popular:
Titular: Luis Fernando Galarreta Valarde
Suplentes: Rosario de las Nieves Guevara Badillo y Pedro Carlos Casanova Saavedra
Partido Cívico Obras
Titular: Jahn Clerk Nicanor Toledo Palomino
Suplentes: Ernesto Raúl León Díaz y Constantino Loa Ortiz
Renovación Popular
Titular: Maali Olga Betty Del Pomar Saettone
Suplentes: Guillermo Humberto Valdivieso Méndez y Leoncio Carlos Merino Durán
Juntos por el Perú
Titular: Paul Percy Fernández Bravo
Suplentes: Rosario del Carmen Mori Isuisa y Jorge Eusebio Manco Zaconetti
Partido del Buen Gobierno
Titular: Marcio Marino Bendezu Echevarría
Suplentes: Pamela Erilka Osorio Espinoza y María Luisa Ñañez Millones.

sábado, 25 de julio de 2026

Capital Natural como patrimonio estratégico del Perú y los países Andinos

Durante décadas hemos hablado de capital humano, capital financiero, capital físico e incluso de capital institucional como pilares del desarrollo. Sin embargo, existe un activo fundamental que pocas veces forma parte del debate público y de las políticas económicas: el capital natural. 
En lo que va del siglo XXI, este concepto se perfila como uno de los principales indicadores para medir la riqueza de las naciones y la sostenibilidad de su crecimiento. 
El capital natural comprende el conjunto de activos que la naturaleza proporciona y que generan bienestar, productividad y desarrollo económico. Incluye los bosques, el agua, los suelos, los minerales, la biodiversidad, los ecosistemas marinos, los recursos pesqueros y las fuentes de energía renovable. Desde esta perspectiva, la naturaleza deja de ser considerada únicamente como una fuente de recursos para convertirse en un patrimonio estratégico que, cuando es gestionado responsablemente, produce beneficios económicos, sociales y ambientales de manera permanente. 
Esta visión representa un cambio profundo respecto del modelo tradicional de desarrollo. Durante gran parte del siglo XX, el progreso de un país se evaluó principalmente por el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), el volumen de inversiones y la infraestructura construida. Las carreteras, puertos, centrales hidroeléctricas, fábricas y ciudades conformaron el denominado capital producido, mientras que la educación, la salud y el conocimiento dieron origen al concepto de capital humano. En las últimas décadas, organismos internacionales como el Banco Mundial, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la FAO y las Naciones Unidas han ampliado esta visión al señalar que la riqueza de una nación depende de la adecuada gestión de cuatro grandes capitales: el capital producido, el capital humano, el capital institucional y el capital natural. 

El capital natural del Perú

Pocos países en el mundo poseen una dotación de capital natural tan extraordinaria como el Perú. Su territorio alberga una de las mayores concentraciones de biodiversidad del planeta, extensos bosques amazónicos, abundantes recursos hídricos, importantes reservas minerales, ecosistemas marinos altamente productivos y un invaluable patrimonio cultural estrechamente vinculado con la naturaleza.
Esta riqueza constituye una ventaja competitiva excepcional y representa una oportunidad histórica para construir un modelo de desarrollo basado en la competitividad, la innovación, la inclusión social y la sostenibilidad. No obstante, este patrimonio también enfrenta importantes amenazas.
Entre los años 2001 y 2024, el Perú perdió aproximadamente 2,8 millones de hectáreas de bosques. Tradicionalmente esta cifra ha sido presentada como un indicador ambiental. Sin embargo, desde la óptica de la economía moderna representa, principalmente, una reducción del capital natural del país. Este cambio de enfoque transforma la manera de comprender la relación entre crecimiento económico y conservación ambiental.
Durante años se ha planteado un falso dilema entre proteger el ambiente o aprovechar los recursos naturales. En realidad, ambos forman parte de un mismo patrimonio. La minería moderna y responsable, la agricultura sostenible, el manejo forestal, la conservación de cuencas, la pesca, la infraestructura resiliente y el turismo de naturaleza no son actividades incompatibles; por el contrario, constituyen distintas formas de gestionar inteligentemente el capital natural. 
El verdadero desafío no consiste en escoger entre conservar o producir, sino en lograr que el aprovechamiento de los recursos naturales mantenga e incremente el valor de ese patrimonio para beneficio de las generaciones presentes y futuras.
Entre todos los componentes del capital natural, los bosques ocupan un lugar estratégico.
Más allá de producir madera, regulan el ciclo hidrológico, capturan y almacenan carbono, estabilizan el clima, protegen los suelos, conservan la biodiversidad, favorecen la polinización de los cultivos y sustentan actividades económicas como el ecoturismo, la investigación científica y el aprovechamiento sostenible de recursos genéticos. Mientras permanecen en pie continúan generando beneficios económicos diariamente, aunque gran parte de ese valor permanezca invisible en las cuentas nacionales. En este escenario, la economía ambiental ha desarrollado metodologías para valorar económicamente los servicios ecosistémicos que brindan los bosques. El objetivo no es ponerle un precio a la naturaleza, sino estimar el costo económico que asume la sociedad cuando esos servicios desaparecen como consecuencia de la deforestación. 

Una aproximación al costo económico de la deforestación en Perú 

Aplicando metodologías ampliamente utilizadas por el Banco Mundial, la FAO, la iniciativa The Economics of Ecosystems and Biodiversity (TEEB) y la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), es posible realizar una estimación conservadora del valor económico asociado a la pérdida de bosques en el Perú.
Bajo este enfoque, la deforestación acumulada durante el período 2001-2024 representaría una pérdida potencial cercana a diez mil (US$ 10 000) millones de dólares anuales en servicios ecosistémicos. Es importante precisar que esta cifra no constituye un dato oficial, sino una estimación técnica elaborada a partir de metodologías internacionales de valoración del capital natural. Su principal utilidad consiste en dimensionar económicamente aquello que normalmente no aparece reflejado en los indicadores macroeconómicos tradicionales.
La mayor parte de esta valoración corresponde a la regulación hídrica. Los bosques amazónicos funcionan como una inmensa infraestructura natural que capta agua, alimenta acuíferos, regula caudales y disminuye el riesgo de inundaciones y sequías. A ello se suma su función como uno de los principales sumideros naturales de carbono del planeta, contribuyendo a la mitigación del cambio climático y generando oportunidades de financiamiento mediante los mercados internacionales de carbono. La estimación también incorpora el valor asociado a la protección de los suelos, la conservación de la biodiversidad, la polinización, la producción forestal sostenible, el turismo de naturaleza, los recursos genéticos y el patrimonio cultural de los pueblos indígenas.

Una aproximación para la Comunidad Andina

Cuando este análisis se amplía al ámbito regional y se consideran conjuntamente Perú, Colombia, Bolivia, Ecuador y Chile, la magnitud del capital natural adquiere una dimensión aún mayor. Sobre la base de estimaciones conservadoras, la pérdida acumulada de bosques durante el periodo 2001 al 2024 en el presente siglo XXI, representaría una disminución superior a US$ 50 mil millones anuales en servicios ecosistémicos.
Esta realidad confirma que la conservación y el aprovechamiento sostenible de los bosques constituyen uno de los mayores desafíos compartidos por los países andinos. Al mismo tiempo, abre una oportunidad para impulsar una agenda regional basada en el monitoreo satelital de los bosques, los pagos por servicios ecosistémicos, la restauración de ecosistemas degradados, el fortalecimiento de los mercados de carbono y el intercambio de conocimiento científico y tecnológico.

El dato 

Quizá el principal aporte de este análisis seria el concepto de capital natural que permite superar la recurrente confrontación entre desarrollo económico y conservación ambiental. Así, una mina que opera con altos estándares ambientales, una cuenca hidrográfica protegida, un bosque manejado sosteniblemente, una agricultura eficiente en el uso del agua y una ciudad resiliente forman parte de una misma estrategia de desarrollo orientada a preservar y potenciar la riqueza nacional.