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viernes, 19 de junio de 2026

Significado del fenómeno El Niño para la Minería Andina

Desde una perspectiva regional, El Niño representa un recordatorio de que la competitividad minera ya no depende únicamente de la calidad de los yacimientos o de los precios internacionales de los minerales. La resiliencia climática se ha convertido en un factor estratégico para la sostenibilidad de las operaciones.
La capacidad para gestionar riesgos hidrológicos, proteger infraestructuras críticas, asegurar el abastecimiento de agua y mantener la continuidad logística será cada vez más determinante para la industria minera andina.
Las grandes operaciones mineras cuentan actualmente con estudios hidrológicos, sistemas de drenaje, reservorios, protocolos de emergencia, monitoreo meteorológico permanente y planes de continuidad operativa diseñados para responder ante eventos climáticos extremos. 
Estas inversiones no eliminan completamente los riesgos, pero sí reducen significativamente la probabilidad de interrupciones prolongadas o impactos severos sobre la producción.
En este contexto, la experiencia acumulada por los países andinos durante los eventos de 1982-83, 1997-98, 2017, 2023 y 2026 demuestra que la adaptación al riesgo climático constituye hoy una ventaja competitiva tan importante como la propia riqueza geológica.

Impacto heterogéneo

Los efectos de El Niño sobre la actividad minera no son homogéneos en la región andina; aunque el fenómeno tiene un origen común en el Pacífico ecuatorial, sus manifestaciones climáticas varían significativamente entre países debido a diferencias geográficas, altitudinales e hidrológicas. Precisamente por ello, la minería de cada país enfrenta riesgos y oportunidades distintas ante un mismo evento climático.
En el caso del Perú y Ecuador, los efectos suelen traducirse en temperaturas superficiales del mar superiores a lo normal, mayor humedad atmosférica y estar asociados al incremento de precipitaciones y a la ocurrencia de inundaciones, deslizamientos y activación de quebradas. Resulta importante recordar que la mayor parte de la producción minera se desarrolla en la sierra, donde los efectos de El Niño no necesariamente se manifiestan de la misma forma que en la costa. Mientras algunas zonas pueden registrar precipitaciones por encima de sus valores normales, otras pueden experimentar impactos mucho más moderados. Por ello, generalizar que un evento El Niño afectará por igual a toda la minería constituye una simplificación que no refleja la diversidad geográfica de la región. Estas condiciones pueden afectar corredores logísticos, puertos, carreteras, líneas de transmisión eléctrica y otras infraestructuras críticas para la operación minera. Dado que ambos países mantienen una importante vinculación de sus actividades económicas con la costa del Pacífico, los impactos sobre la conectividad y el transporte suelen constituir uno de los principales factores de riesgo. 
Bolivia presenta una situación más compleja. Dependiendo de la región, El Niño puede generar tanto precipitaciones intensas como déficits hídricos. En el altiplano boliviano, donde se concentra una parte importante de la actividad minera vinculada al estaño, zinc, plata y litio, los periodos de sequía pueden convertirse en un factor de preocupación debido a la creciente competencia por los recursos hídricos entre la minería, las ciudades y las actividades agropecuarias.
En Colombia, por el contrario, El Niño suele manifestarse mediante una reducción de lluvias y un incremento de las temperaturas. Este escenario genera presiones sobre la disponibilidad de agua y sobre el sistema energético, altamente dependiente de la generación hidroeléctrica. Para la minería, ello puede traducirse en mayores costos operativos asociados al consumo energético, restricciones hídricas y mayores exigencias para garantizar la continuidad de las operaciones en determinadas regiones.
Para el caso de Chile, la mayor parte de su producción minera se desarrolla en zonas áridas y semiáridas del norte del país, donde predominan sus operaciones de cobre y litio. Históricamente, los eventos El Niño suelen incrementar las precipitaciones en algunas zonas del desierto de Atacama y en sectores de la cordillera, generando riesgos asociados a aluviones, afectación de caminos y alteraciones en la infraestructura. Sin embargo, el principal desafío estructural para la minería chilena continúa siendo la gestión eficiente del agua, razón por la cual la industria viene desarrollando sus capacidades para el uso de agua desalinizada en labores mineras.

El Dato del RONI según NOAA y ENFEN 

A medida que evolucionen las condiciones del Pacífico durante los próximos meses, el seguimiento de los informes de NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration) y ENFEN (Comité Multisectorial en Perú encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño) será fundamental para adoptar decisiones informadas.
Uno de los indicadores relevantes para monitorear El Niño es el RONI (Relative Oceanic Niño Index), adoptado por la NOAA como referencia oficial desde febrero de 2026 para el seguimiento del fenómeno ENSO (El Niño Oscilación del Sur). 
El RONI permite determinar la intensidad de El Niño o La Niña comparando la temperatura del Pacífico ecuatorial con la del resto de los océanos tropicales. Para interpretar este indicador se deben considerar dos aspectos fundamentales: el valor del índice, que confirma la presencia de El Niño cuando supera +0,5 °C durante cinco períodos trimestrales consecutivos, y la respuesta de la atmósfera al calentamiento oceánico, ya que no todo incremento de temperatura genera los mismos efectos sobre el territorio.
En su último Diagnóstico ENSO,publicado el 11 de junio de 2026, la NOAA confirmó oficialmente que las condiciones de El Niño ya están presentes y que se espera un fortalecimiento progresivo durante los próximos meses. Por su parte, el Comunicado Oficial ENFEN N° 11-2026, emitido el 15 de junio, coincide en señalar que el calentamiento del Pacífico ya se encuentra en desarrollo y que continuará durante el resto del año. Asimismo, el ENFEN, mantiene el estado de Alerta de El Niño Costero e indica que el evento iniciado en marzo de 2026 podría prolongarse hasta el verano de 2027. 
Las proyecciones señalan una mayor probabilidad de alcanzar una magnitud fuerte entre junio y septiembre, para luego disminuir gradualmente hacia fin de año. 
Para el verano 2026-2027, la probabilidad de un evento fuerte alcanza el 48 %, mientras que la de un evento moderado llega al 46 %. 
La alerta temprana de los pronósticos de NOAA y ENFEN resulta relevante porque plantea un escenario en el que podrían coexistir simultáneamente un Niño Costero y un Niño de alcance global, situación que históricamente ha estado asociada a los mayores impactos climáticos en el país de los Incas.
Esto no significa que el fenómeno carezca de relevancia ni que deban minimizarse sus posibles efectos. Por el contrario, el escenario proyectado por NOAA y ENFEN exige un seguimiento permanente y la adopción de medidas preventivas oportunas.
Sin embargo, tampoco resulta correcto asumir que la sola presencia de El Niño implicará una paralización generalizada de las operaciones mineras o una reducción inevitable en la producción nacional.
El principal desafío para el sector minero no es la existencia del fenómeno en sí mismo, sino la capacidad de anticiparse a sus efectos y gestionar adecuadamente los riesgos asociados. En ese sentido, la preparación, la planificación y la inversión en infraestructura resiliente continúan siendo las herramientas más eficaces para enfrentar un contexto climático cada vez más variable y recurrente.

martes, 18 de abril de 2023

¿Porqué los daños son mayores en cada fenómeno El Niño en Perú ?

La informalidad es una restricción que incide sustantivamente en los crecientes daños causados en los periodos de retorno del Fenómeno El Niño (FEN) en Perú. La mayor frecuencia en que se presenta este fenómeno, agudiza la crisis pendiente por resolver en las administraciones pasadas, hecho que además de producir un costo social alto, genera millonarias pérdidas al tesoro público, frenando el crecimiento y desarrollo del país.
El FEN se muestra con lluvias intensas en el norte,sequía en el sur y distorciones climáticas en el resto del país. 
Esta informalidad es multicausal, pero en las últimas décadas el incremento de la informalidad en las edificaciones de las ciudades costeras producen escombros que en volúmenes importantes son arrastrados hacia las cotas bajas, aumentando los riesgos y  vulnerabilidad por erosión,colmatación,inundación y el consecuente incremento de enfermedades metaxenicas ante la presencia de aguas residuales estancadas. 

Episodios del fenómeno El Niño 

Investigaciones arqueológicas han demostrado la presencia de radicales cambios del clima que afectaron a las culturas pre incas ubicadas en la costa peruana, reportándose más de un centenar de eventos registrados después de 1532, año en que los españoles fundaron Piura la primera ciudad en sudamérica, localizada en el norte peruano y que los cronistas e historiadores describieron sin contar con la cantidad de instrumentos de medición meteorológicas e hidrológicas que nos permite la modernidad a cada país.
Por el documento "Las lluvias en Piura" publicado en el año 1895 por el Dr. Víctor Eguiguren y otros posteriores, se conoce de una serie de episodios con importantes lluvias ocurridas en los años:1541;1652:1701;1720;1728;1790;1804;1814;1828;1845;1864;1871;1877;1884;1891;1925; 1982;1997 , 2017 y 2023-24. Este último evento se culminará de identificar con el registro de monitoreos en la próxima actualización mensual de la NOAA a efectuarse el día 11 de Mayo de de 2023.
La relación de causalidad entre la aparición de la corriente de El Niño en el mes de diciembre, la elevación de la temperatura en la superficie marina y las grandes inundaciones con periodos de ocurrencia en intervalos de siete (7) años ya se presentaron en Perú, muchos llegaron alcanzar episodios de estragos hasta los meses de  Abril y Mayo.

Impactos diferenciados

Si bien las referencias históricas indican los eventos de intensidad extraordinaria ocurridas con los fenómenos El Niño de los años 1891;1925-26; 1982-83; 1997-98, los impactos que ocasionan son diferenciados tomando en consideración el espacio geosocial de la cuenca, el planeamiento urbano y regional, las medidas de prevención y mitigación adoptadas, entre otras variables.
Es así que el monitoreo de los efectos del fenómeno reportan resultados diferenciados en Ecuador y colombia, respecto a lo que acontece en Perú.
El territorio peruano, por su alta complejidad respecto a su geomorfología,hidrogeología, diversidad climática y otros elementos que requieren de soluciones técnicas basadas en la naturaleza, aspirando a que el hombre y los Ecosistemas puedan interactuar armónicamente. 
En ese sentido, las valiosas informaciones de alerta temprana que presenta la NOAA como con el caso del índice ONI para visualizar los episodios de El Niño, permiten a instituciones nacionales como ANA,IMARPE,SENAMHI,DHN,INDECI,IGP,CENEPRED y otras que conforman el comité ENFEN, reportar en forma oportuna las anomalías detectadas en el oceano y la atmósfera a efectos de reducir los impactos producidos por el fenómeno El Niño.
Sin embargo, cabe fidelizar in situ la información proporcionada con las características particulares de las cuencas y acuíferos en el país; toda vez que los instrumentos de monitoreo modernos pueden pasar por campos de anomalías susceptibles de ser aliviados para mejorar en la prevención.
Se puede entender lo antes mencionado al visualizar la alerta temprana para el fenómeno El Niño 2015-2016 y que en el siguiente año 2017 causara importantes daños en Perú.
Otro registro de gran importancia resulta la data sobre la temperatura de la superficie del mar de reconstrucción extendida, que nos permite identificar el punto de inflexión de las curvas medidas para periodos de treinta años y ver el protagonismo que toma la tendencia creciente hasta el mes de Mayo.

Intensidad del Fenómeno El Niño Vs problemas de inundación

Las grandes ciudades localizadas en la franja desértica costera peruana, cuentan con infraestructura hidraúlica mayor para usar adecuadamente el recurso hídrico tan valioso en ecosistemas de oasis. 
De esta forma se construyeron progresivamente infraestructuras para almacenar el agua,presas,canales de derivación y obras de afianzamiento destinada a diversos usos y regular los caudales de los ríos controlando las inundaciones.
En el caso de la cuenca Chira-Piura, se cuenta con el siguiente esquema de infraestructura hidraúlica mayor :
La informalidad alcanza al crecimiento urbano, cuya dimensión no alcanza a controlar las inundaciones.
En el presente esquema se puede resaltar el reservorio de San Lorenzo (Inaugurado en 1959, como parte de la segunda etapa del proyecto de derivación de las aguas del río Quiroz hacia el río Piura) y el reservorio de Poechos.
Reservorio Poechos, ubicado en el cause del río Chira,inaugurada en 1976.

Presa de derivación Los Ejidos, inaugurada como parte de la segunda etapa del proyecto Chira-Piura, en el año 1985.
Presa de derivación Sullana,inaugurada como parte de la tercera etapa del proyecto Chira-Piura, en el año 1997.
La operación del sistema fomenta el uso real y beneficioso del recurso agua , impulsando la recarga de la napa freática en el acuífero confinado tanto en el alto como bajo Piura.
Con la presencia de las diversas intesidades con el fenómeno de El Niño, se presentan escenarios marcados caracterizados por torrenciales lluvias que generan grandes avenidas en los ríos, haciendo rebasar la capacidad de almacenamiento de los reservorios, los mismos que mediante sus aliviaderos , vierten los caudales de las grandes crecidas hacia los ríos en las zonas de influencia de las ciudades. 
En este contexto, Piura cuenta con un tejido de drenes que conforman un sistema de drenaje construido a través del tiempo y que en teoría debieran ajustarse a los planes de desarrollo de la región.
El otro escenario que explica como es factible tener una ciudad inundada contando con drenes, canales y obras complementarias de drenaje limitadas por una mayor presión demográfica caracterizando al crecimiento desordenado de las ciudades, donde la informalidad en las construcciones  permite crear cuellos de botella dinámicos. También influye la operación adecuada para la descolmatación de reservorios ante grandes avenidas teniendo en consideración la geomorfología fluvial y el control de erosión.
Los miles de millones de dólares que se gastaron para atender los daños producidos por el fenómeno El Niño en territorio peruano con el devenir de los tiempos, pudieron invertirse en mejor forma de haber reducido la informalidad en los procesos constructivos y de gestión.
Constituye todo un desafío reducir los daños en cada evento producido, independientemente de la intensidad del fenómeno.
En estricto la informalidad pasa por el incumplimiento del ordenamiento legal sobre la materia, pues en el proceso del manejo de residuos sólidos y el tema específico de las escombreras tiene sus antecedentes antes y despúes de los desastres generados por el denominado El Niño costero en Perú del año 2017, con el DS.N° 003-2013-VIVIENDA, modificado por el DS. N° 019-2016-VIVIENDA ; asimismo se soslaya lo dispuesto por el Decreto Legislativo N° 1278 (2016) y su reglamento dispuesto por el DS.N° 014-2017-MINAM (2017) y la inobservancia de lo establecido por el Decreto Legislativo N° 1501 (2020), la cual faculta en el artículo 16 inciso c al Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental para supervisar,fiscalizar y sancionar a los responsables(...) independientemente si están bajo responsabilidad del sector público o privado.:
En este brumoso escenario, se contempla que los daños son mayores en cada fenómeno El Niño, por causas antropogénicas y no exclusivamente por causas naturales; para lo cual en el año 2021, se puso en vigencia la Ley que establece medidas para la expansión del control concurrente - Ley N° 31358, norma que faculta al organismo rector del sistema nacional de control gubernamental, acompañar desde la fase de formulación y evaluación, así como en la fase de ejecución de aquellas inversiones públicas cuyo monto supere los diez millones de soles.

El Dato

►La informalidad en el manejo y gestión de la prevención de riesgos en territorio peruano, representa una de las principales condiciones de trabajo que resultan vinculantes con la recurrente crisis en su ordenamiento territorial y los daños emergentes producidos tras cada evento del denominado fenómeno El Niño..
►Quienes participamos en los episodios extraordinarios de El Niño 1982-83 y quince años después, en 1997-98, suscribimos la estimación que los daños causados por este episodio a nivel del planeta superaron facilmente los noventa y seis mil millones de dólares (US$96.000 millones), suma cinco veces superior al costo del episodio de 1982-83 (US$19.200 millones).
Para el caso peruano, donde el subregistro no es ajeno a su realidad, en el Niño 1982-83 los daños estimados fueron tres mil doscientos ochenta y tres millones de dólares (US$ 3.283 millones), en tanto que en el episodio de 1997-98 se generó 1.06 veces más, llegando a la cifra de tres mil quinientos millones de dólares (US$ 3.500 millones). 

jueves, 26 de noviembre de 2020

Alarma por sequias anunciadas en América Latina & Perú

En América Latina, la incidencia de eventos extremos de sequías e inundaciones se triplicaron en el último medio siglo. Situaciones ocurridas en países como Brasil, Chile y Perú, grafican la gravedad del tema, tomando en consideración que en América Latina, las pérdidas de ingresos que provoca una sequía son cuatro veces mayores que las de una inundación.
Con referencia a las Sequías, cerrando el año 2020 se agudiza la situación prevista tras el anuncio de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration - NOAA), quien emitió alerta por la presencia en la región del fenómeno La Niña el 10 de septiembre de 2020.
NOAA es una agencia científica del Departamento de Comercio de los Estados Unidos cuyas actividades se centran en las condiciones de los océanos y la atmósfera.
La Niña provoca condiciones más húmedas al norte del Amazonas y un clima más seco en la parte sur del continente.
Fuente : NASA-2020 / Determina situación crítica por efectos de Sequía en América Latina
En Perú se identifica zonas hiperáridas en franja costera, sujeta a elevados riesgo por sequía. 

Paradoja en América Latina 

Pese a contar con la cuenca amazónica, la más grande del planeta, en la región con más agua dulce del planeta se afronta elevados problemas por la falta de acceso y disponibilidad al recurso hídrico. Esta situación se presenta por la inadecuada gestión del agua, la presión demográfica - Más de 400 millones de nuevos habitantes en un poco más de cincuenta años- el cambio climático y la sobreexplotación del recurso agua por actividades agroindustriales e industrias extractivas que ponen en riesgo al agua para consumo humano directo al  afectar en calidad y cantidad a los cuerpos de agua.

Data histórica incremental de sequía  

Hasta el momento en el 2020, la sequía actual es la segunda más intensa del continente latinoamericano desde 2002, sólo superada por la que ocurrió en 2015-2016 en el este de Brasil y Venezuela.
Según la información publicada por NASA, los indicadores de sequía se iniciaron en las observaciones de gravimetría satelital en el sudeste de Brasil a mediados de 2018.
Entre 2010 y 2015, la regiones centrales de Chile sufrieron una grave crisis hídrica y en el 2004, la población peruana, con mayor incidencia en su capital Lima, sufrió un importante impacto con la crisis del agua para consumo humano.

El Dato en Perú

►Mediante Decreto Supremo N° 171-2020-PCM publicado con fecha 23 de Octubre del año 2020 en el diario oficial El Peruano, se declaró en estado de emergencia en varios departamentos del país por el peligro inminente de lluvia 2020-2021.
Los efectos más comunes de sequía incluyen: Disminución de la producción agrícola y pérdida de los cultivos alimentarios, aumento de los costos de alimentos, impacto en la capacidad de carga del ganado, incendios forestales, desnutrición, deshidratación y enfermedades por deficiencias de saneamiento ambiental.
►La consecuencia extraordinaria provocada por la falta de agua, se traduce en un mayor riesgo de mantener endémico el COVID-19 en la región.