lunes, 16 de agosto de 2010

¿Qué tipo de Minería genera los mayores impactos ambientales?

Diferentes estudiosos están desde ya hace algún tiempo atrás embarcados en un acalorado debate acerca de si es la gran y mediana minería o es la pequeña minería o minería artesanal quienes causan la mayor contaminación e impactos ambientales. 

Los pros y contras de las partes han creado una serie de “mitos” sobre los beneficios y perjuicios que arrastran, no sólo en la salud y en la economía, sino también en los ecosistemas donde se desarrollan.

Seamos claros, en la praxis, ésta confrontación de posiciones no ayudó mucho para aclarar el panorama  y sí mas bien generó confusión y temores en grupos poblacionales y diversos stakeholders.

Los impactos eventualmente producidos dependerán de la concurrencia de una serie de variables además del tamaño, porte o escalas, como: prácticas mineras, tecnologías e innovaciones tecnológicas utilizadas para la extracción, procesamiento y transporte del mineral, factores y condiciones inseguras, niveles de riesgo ambientales, existencia de planes de manejo y cierre, entre muchos otros más.

Entre tanto, poblaciones que se ven potencialmente afectadas por nuevos denuncios mineros, incrementan sus preocupaciones por las probables consecuencias que le estaría ocasionando “la actividad minera en sí misma”, repercutiendo las inseguridades en diversas dimensiones: cultural, económica, política, social y ambiental.

Las regiones sin tradición minera toman nota de los anuncios altamente simbólicos que presentan las posiciones encontradas sobre los efectos adversos de la desecación y contaminación sobre las fuentes de agua, contaminación sonora por detonaciones y otras actividades asociadas a la explotación; además de los metales removidos en el proceso de exploración que se mezclan con el agua; incremento de corrupción, enfermedad, dependencia, pérdida de valores , discriminación,  desplazamiento de familias enteras, aumento del alcoholismo, drogadicción y prostitución focalizada en áreas de influencia, así como el cambio de vocación agrícola por la “temporal minera”; en suma, disquisiciones sobre anarquía socio-ambiental.

La  controversia escaló entre la posición de titulares de derechos mineros vigentes y los mineros informales, logrando una consecuencia evidente: pérdida de la valoración de escala y posicionamiento a modo de metástasis en la imagen negativa percibida por la población sobre cualquier accionar de la actividad minera.

La minería formal no tiene control directo sobre el tiempo que demande la realización del proceso de formalización emprendida en el país bajo el régimen de concesiones mineras. Sin embargo, si responde por su reacción frente a un necesario fortalecimiento de la comunicación entre empresa minera y población.

El tema de la contaminación en el país es muy serio por lo que
no se debería entrar  en especulaciones ni en discusiones bizantinas.

El tema de la contaminación en el país es muy serio por lo que no se debería entrar en especulaciones ni en discusiones bizantinas, es preciso mejorar - en algunos casos- la comunicación entre empresa minera y población para limpiar la imagen generada en el pasado.

Instituciones como la Sociedad Nacional de Minería están trabajando para mejorar la comunicación entre el sector minero y la población, sin embargo, es un esfuerzo de largo aliento en el cual el Estado y sus instituciones desempeñan un rol fundamental para que en el nuevo escenario donde el cumplimiento de las leyes explore los iconos de la cultura de la libertad y se pueda armónicamente responder a la siguiente interrogante. ¿Qué tipo de minería genera mayor crecimiento y desarrollo de los pueblos?.

Para dar una respuesta consistente, se requiere de  la conjunción de voluntades y justa retribución en términos de mejoramiento de calidad de vida de la población de un país que continúa floreciendo en razón a la grandeza de su historia.