domingo, 28 de agosto de 2011

Crónica de un acuerdo anunciado

Seguidamente presentamos detalles de la negociación - Agosto del 2011 - entre el Gobierno Peruano y las mineras formales,publicada por el prestigioso diario La República :
La negociación empezó a cobrar vida el lunes 15. Ese día los mineros soltaron su primera propuesta sobre el punto neurálgico en discusión, el monto de sus superganancias, dispuestos a compartir con el Estado peruano: “Mil millones de soles”.
La respuesta automática de Palacio de Gobierno fue: “No”. Entonces faltaban diez días para la primera presentación del premier Salomón Lerner y su gabinete ante el Congreso.
El lunes 22, el empresariado minero tentó una propuesta mayor: S/. 1.800 millones, monto que nos equipararía con Chile, se arguyó. Otra vez la réplica gubernamental fue: “Negativo”. Quedaban tres días para la comparecencia del gabinete Lerner.
El miércoles 24 las partes en negociación se movieron decididas a encontrar el punto de acuerdo o de equilibrio. “Esta es nuestra última oferta: S/. 2.500 millones”, comunicó el presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), Pedro Martínez Carlevarino, al premier Lerner.
Eran las 10 de la noche. Apenas restaban 11 horas para que el premier empezara a leer su discurso de rigor en el Congreso. Esa tarde, el Consejo de Ministros había hecho leves ajustes al documento en el que solo faltaba completar el párrafo referido a las sobreganancias mineras.
El premier Lerner salió a consultar personalmente a Palacio de Gobierno mientras en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) aguardaban los negociadores. Por el Estado peruano: Carlos Herrera Descalzi, ministro de Energía y Minas; y Miguel Castilla Rubio, titular de Economía y Finanzas. Frente a ellos: Pedro Martínez y Eva Arias Vargas de Sologuren, presidente y vicepresidenta de la SNMPE.
Hacia la medianoche, Lerner retornó a la PCM con la respuesta de Ollanta Humala bajo el brazo. Reunió a los negociadores y les trasmitió la decisión presidencial, también definitiva : “S/.3.000 millones, nada menos”.
Intercambió puntos de vista en la mesa de negociaciones y finalmente declaró: “Si no llegamos a un acuerdo llevaremos el asunto al Congreso y que allí se discuta y decida”.
Pedro Martínez y Eva Arias, de la Sociedad de Minería, pidieron un momento para consultar la posibilidad de un último esfuerzo.
No tardaron en volver para declarar: “Okey, firmamos”.
El reloj de la PCM marcaba las dos de la mañana en punto. Exactamente a esa hora se firmó el “Acta de Entendimiento”. El discurso de Lerner se había completado.
Alcanzado el acuerdo, Lerner visitó al presidente Humala, quien aguardaba en la residencia, en tanto que el ministro de Energía, Carlos Herrera, redactaba el acta con los mineros en la sala Ramiro Prialé de la sede de la PCM. Era la reunión número 15 de las sostenidas entre el gobierno y las empresas mineras, iniciadas a mediados de julio cuando Humala aún no había jurado al cargo.
Lo que sigue
Los representantes de la SNMPE insistieron en la denominación de gravamen y no de impuesto. “Porque el compromiso no se ha instituido en forma obligatoria por el gobierno, sino por acuerdo de las partes”, aclararon.
El gravamen se aplicará sobre las utilidades operativas, o sea, deducidos los impuestos. Los que más ganan, pagarán más. Y viceversa. Lo que falta precisar es el sistema de tasas aplicado a una canasta de minerales y metales que permitirá obtener el monto aprobado.
La obligación alcanza tanto a las empresas con Contratos de Estabilidad Jurídica, así como a los que no los tienen. El gravamen se ha acordado considerando los proyectos en ejecución y los que están por aprobarse. Ahora la pelota está en campo del gobierno. El acuerdo debe ser aprobado por el Consejo de Ministros y el Congreso.
El pase de sombrero
El pase de sombrero representó 2.283 millones de soles en los cinco años del gobierno de Alan García.
El gravamen proyecta un ingreso de 3.000 millones de soles anuales. En un año se conseguiría lo que García obtuvo en un quinquenio.
¿El pago del nuevo gravamen sobre las utilidades operativas anularía el impuesto a la renta?
Negociadores
Nos habíamos acostumbrado a un alineamiento casi tradicional en las negociaciones sobre los temas de la minería. La división de la mesa en dos partes irreductibles: los pro mineros y los antimineros. No había término medio. El espacio para el diálogo era sumamente estrecho.
Esta vez fue diferente. De partida, las partes asistieron sabiendo lo que querían. Y con una anunciada voluntad de llegar a un acuerdo.
Dos líneas maestras fueron definiéndose:
1.- Que se llegara a un impuesto que no afectara la competitividad del país. Que no fuera tan alto que impidiera continuar el crecimiento de la economía.
2.- Que se respetara la estabilidad jurídica.
Fue un pulseo de fuerzas en el que primó el criterio técnico y la transparencia.