lunes, 14 de septiembre de 2015

Oro y Cobre en Bolivar_Cerro de Pasco

La empresa peruana Minera Centauro confirmó el hallazgo de oro y cobre en la comunidad campesina de Quicay II, distrito de Bolívar, provincia de Cerro de Pasco, por aproximadamente mil millones de toneladas de mineral, muy superiores al proyecto minero Conga en Cajamarca.
Esta empresa peruana ha demostrado que se puede armonizar la explotación minera preservando la biodiversidad de flora y fauna al haber convertido miles de toneladas de desmontes y desechos mineros en extensos campos de vegetación y refugio de 300 especies de vegetales y animales.
Actualmente la fase de exploración minera de Quicay II se encuentra al 40%, según indicó el presidente del directorio Centauro, Ángel Álvarez.
El descubrimiento minero es uno de los más importantes en la sierra central desde el descubrimiento de Toromocho en Junín y se trata de un megaproyecto minero que, según cálculos, podría demandar una inversión de entre 2 mil y 3 mil millones de dólares.
Minera Centauro inició las exploraciones de este nuevo hallazgo minero Quicay II, después de concluir la explotación de Quicay I entre el 2000 y 2011, que cerró con la extracción de 600 mil onzas de oro a tajo abierto, apenas a 80 metros de distancia de la laguna Quicay y a 4,420 metros sobre el nivel del mar.
Álvarez explicó que Quicay II es un depósito ciego que se extiende verticalmente desde una profundidad de 150 metros hasta casi un kilómetro, y sigue abierto a la exploración.
Actualmente, dijo, se han perforado unos 32,000 metros, encontrando leyes de 0.2% a 0.5% de cobre.
Se informó que el 70% de los trabajadores pertenece a las comunidades de las zonas aledañas al proyecto.

MINERÍA Y BIODIVERSIDAD

La gerente de exploraciones de Centauro, Ing. Rodita Julca, señaló que con apenas 14 años de historia dedicada a la exploración y explotación minera, Centauro respeta rigurosamente los más exigentes estándares de calidad, seguridad y eficiencia en la preservación del ecosistema y el desarrollo socio económico del país.
En la explotación de Quicay I, situada a 80 metros de la laguna del mismo nombre, se logró la armoniosa convivencia y equilibrio entre la actividad minera y la conservación del medio ambiente y comunidades aledañas.
Los botaderos de desechos minerales de esta mina han sido convertido en hermosos campos y mesetas de vegetación para la actividad agrícola y ganadera a los largo de más de 110 hectáreas, habiéndose sembrado y cultivado sobre estos botaderos, papa, maca entre otros tubérculos, con resultados asombrosos.