viernes, 19 de enero de 2018

Derecho intergeneracional al agua

Hoy 19 de Enero del 2018, es un día muy especial para el Perú y especialmente para la región amazónica, pues el santo padre el papa Francisco visitó Madre de Dios y se reunió con representantes de pueblos excluidos.
Trascendió en varias lenguas de pueblos originarios su poderoso mensaje ante los pueblos excluidos que son memoria vivas de la defensa de la vida y un clamor que llega hasta el cielo; en el sentido de romper el paradigma que considera a la Amazonía como despensa inagotable del mundo, sin considerar las necesidades de las poblaciones excluidas.Por extensión debemos mirar los alcances del mensaje y su dimensión a nivel del territorio nacional. En ese orden de ideas, el Perú moderno debiera tomar distancia de la cultura anónima y de aquella cultura del descarte - que sólo quiere consumir en el marco del progreso mal entendido - pues posee una cultura auténtica y milenaria.

Estado de situación

Por un lado tenemos los paradigmas económicos vigentes que se sustentan en un supuesto crecimiento económico continuo e ilimitado y de otro; tenemos el recurso agua dulce agotable por el consumismo y la contaminación. Este supuesto, hace que el problema intergeneracional sobre el derecho al agua sea soslayado, postergado o ignorado.
La humanidad en su evolución por etapas, fue testigo de cómo los derechos pasaron por defender a los ciudadanos frente al poder del Estado; incidieron en la naturaleza económica y social,priorizando en la expresión de igualdad de los individuos; e impulsaron la solidaridad con declaraciones sectoriales que protegen los derechos frente a  la discriminación económica y social, la protección del medio ambiente, la conservación del patrimonio y diversidad cultural, entre otros.
Las futuras generaciones tienen el derecho al agua , como una herencia invalorable que les permita un nivel de vida no inferior a la actual generación.

En búsqueda de sus raíces y no seguir copiando de otros modelos

En lo que hoy es el territorio peruano , los antiguos peruanos supieron tener una adecuada lectura de los impactos producidos por la naturaleza y aplicaron técnicas para vivir en armonía con los elementos; en suma, armonizaron el bien hacer con la práctica del buen vivir. Las culturas pre incas como Nazca, Wari,  entre otras, contribuyeron con lo que más adelante fue la adecuada gestión del recurso agua que caracterizó al imperio Inca.
Registro histórico de eventos climáticos en costa peruana evidenciaron adecuada gestión del agua.
El respeto por la naturaleza que mitigaba el impacto antrópico en sus ciudades permitía una alta resiliencia ante los fenómenos naturales producidas por la tectónica de placas, vulcanismo y cambios climáticos medidos en términos de los efectos producidos por la corriente de El Niño que fueron registrados por cronistas en la época de la conquista.
Es así que domesticaron los ecosistemas del desierto en la costa peruana, donde desarrollaron agricultura sostenible utilizando sistemas de acueductos,canales, lagunas y técnicas para la siembra, drenaje, almacenamiento,distribución, manejo  y gestión de las aguas de escorrentía superficiales y subterráneas.
Pasado el tiempo, surge la necesidad de escoger el derecho a elegir el modelo de desarrollo sostenible que garanticen la calidad de vida no inferior a la que tuvieron los antiguos peruanos en la tecnología empleada por el imperio Inca que hoy es reconocido como patrimonio cultural del humanidad. En este contexto, toda persona tiene derecho a no renunciar al legado de sus ancestros; a la educación en las nuevas tecnologías y cuando menos, a rescatar el valor de las propias tecnologías  que ya probaron su eficiencia en los diferentes pisos altitudinales del territorio peruano.