Comparto con ustedes una síntesis de mi reciente exposición sobre residuos sólidos municipales vinculado con la transición energética:
Tras denodados esfuerzos de largo aliento, pudimos demostrar en Perú - un país por antonomasia Minero - que muchos de los problemas ambientales no se resuelven satanizando actividades extractivas y productivas, sino aplicando conocimiento científico, innovación tecnológica y políticas públicas responsables.
Tras denodados esfuerzos de largo aliento, pudimos demostrar en Perú - un país por antonomasia Minero - que muchos de los problemas ambientales no se resuelven satanizando actividades extractivas y productivas, sino aplicando conocimiento científico, innovación tecnológica y políticas públicas responsables.
Ese fue el caso de la
minería moderna, donde la incorporación de estándares ambientales, economía
circular, cierre de minas, reutilización del agua y energías renovables ha
transformado positivamente esta actividad en el país.
Hoy en día, esa línea de pensamiento debe extenderse a otro desafío que afecta directamente la calidad de vida de mas de 34 millones de personas que viven en el país de los Incas: la gestión responsable de los residuos sólidos municipales.
Así como durante décadas del siglo pasado se difundió el mito de que la minería solo generaba contaminación, en lo que va del tercer milenio, también se ha instalado la idea respecto a que la basura es un problema sin solución, cuyo único destino posible son los vertederos, botaderos a cielo abierto o los rellenos sanitarios.
La experiencia internacional demuestra exactamente lo contrario: la denominada coloquialmente basura constituye un recurso estratégico capaz de producir energía, reducir emisiones, generar empleo y liberar importantes recursos públicos para ser destinados a otros sectores estratégicos como son la salud y la educación.
Hoy en día, esa línea de pensamiento debe extenderse a otro desafío que afecta directamente la calidad de vida de mas de 34 millones de personas que viven en el país de los Incas: la gestión responsable de los residuos sólidos municipales.
Así como durante décadas del siglo pasado se difundió el mito de que la minería solo generaba contaminación, en lo que va del tercer milenio, también se ha instalado la idea respecto a que la basura es un problema sin solución, cuyo único destino posible son los vertederos, botaderos a cielo abierto o los rellenos sanitarios.
La experiencia internacional demuestra exactamente lo contrario: la denominada coloquialmente basura constituye un recurso estratégico capaz de producir energía, reducir emisiones, generar empleo y liberar importantes recursos públicos para ser destinados a otros sectores estratégicos como son la salud y la educación.
La nueva minería urbana
Considerando que la
minería generalmente conocida extrae recursos del subsuelo, la nueva minería urbana recupera recursos contenidos en los residuos
generados por las ciudades; habida cuenta que cada
tonelada de residuos sólidos municipales contiene entre otros: energía química
aprovechable en el material orgánico; metales reciclables; plásticos; papel, cartón , vidrio y minerales reutilizables.Por consiguiente, los residuos sólidos urbanos constituyen una auténtica mina sobre
la superficie, cuya explotación tecnológica resulta mucho más sostenible
que continuar enterrándolo. Esta
visión coincide en todos sus extremos con los principios de la economía circular
promovidos por la OCDE, la Unión Europea y diversos organismos multilaterales.
El
desperdicio económico en los países Andinos
En
Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia y Chile se cuenta en total con 138,8 millones de habitantes que generan conjuntamente en la actualidad el orden de sesenta (60) millones de toneladas anuales de residuos sólidos municipales. La
mayor parte termina en: botaderos ilegales; vertederos a cielo abierto y rellenos
sanitarios que se encuentran próximos a terminar su vida útil. Paradójicamente, ingentes cantidades de dinero del tesoro público continúan destinándose únicamente a: recoger
basura; transportarla; enterrarla; construir nuevos rellenos sanitarios o remediar
la contaminación ocasionada por una disposición inadecuada. En estricto, esto equivale económicamente a invertir permanentemente en
ocultar un recurso con valor energético, en lugar de transformarlo en un activo
productivo.
Waste
to Energy (WTE) para producir electricidad a partir de la basura
Los
países más desarrollados del planeta comprendieron hace décadas atrás que los residuos no deben
enterrarse. Por
ello implementaron sistemas integrados basados en: selección en la fuente y reducción en la generación
de residuos; reciclaje; compostaje y valorización energética.
La
tecnología WTE permite convertir la fracción no reciclable de
los residuos en: electricidad; vapor industrial; calor para calefacción
distrital; combustibles alternativos; materias primas secundarias, entre otros. Asimismo, lejos
de representar las antiguas incineradoras, las plantas modernas operan con
estrictos sistemas de control ambiental y cumplen rigurosos estándares
internacionales de emisiones. Actualmente, múltiples países del mundo entre los que se encuentran : Suecia, Dinamarca, Alemania, Japón, Suiza, Austria, Francia,
Singapur y Corea del Sur; valorizan energéticamente una parte importante de sus
residuos, reduciendo al mínimo la disposición en vertederos o rellenos sanitarios.
La basura puede contribuir decididamente a la transición energética
Cuando
se habla de transición energética generalmente se piensa en: energía solar; energía
eólica; hidrógeno verde; electromovilidad o similares; Sin
embargo, pocas veces se menciona que los residuos sólidos municipales constituyen una
fuente de energía renovable parcialmente biogénica y gestionable, capaz de
generar electricidad de manera continua, complementando otras tecnologías
renovables. Para
la Comunidad Andina, ello representa una oportunidad extraordinaria a los efectos de : diversificar la matriz energética; fortalecer la seguridad energética; disminuir
emisiones; asi como impulsar la economía circular.Menos
rellenos sanitarios, más hospitales y mejores escuelas
Una
de las mayores ventajas económicas del modelo WTE consiste en reducir
significativamente la dependencia de nuevos rellenos sanitarios. Construir
un relleno sanitario implica: adquirir grandes extensiones de terreno; elaborar el expediente técnico, ejecutar costosas
obras de ingeniería; operar sistemas de impermeabilización; tratar lixiviados; captar
gases; monitorear el sitio durante décadas. Todo ello demanda enormes recursos
públicos. Si
una parte importante de los residuos es valorizada energéticamente, disminuye
el volumen destinado a disposición final, se prolonga la vida útil de los
rellenos existentes y se evita la construcción de nuevas infraestructuras de
alto costo. Los recursos liberados podrían orientarse a prioridades sociales como: hospitales; centros de salud; infraestructura educativa; investigación científica; innovación tecnológica; agua potable y saneamiento; conectividad digital y otros. De esta manera la política pública deja de resolver a medias un problema de gestión y morosidad que se va acumulando en el tiempo , para financiar el desarrollo autónomo.La
minería y la valorización energética: una alianza para el desarrollo
Desde
la perspectiva del desarrollo sostenible, minería y WTE no son compartimentos estancos o aislados. Por el contrario, ambos son susceptibles de complementarse. La minería aporta: cobre; litio; plata; molibdeno; tierras raras; otros minerales
críticos indispensables para la transición energética; en tanto que el
sistema WTE aporta: energía firme; reducción de emisiones; recuperación
de metales; aprovechamiento eficiente de recursos urbanos. Juntos
forman parte de un mismo modelo económico basado en la eficiencia de los
recursos y la descarbonización.Una
propuesta para la Comunidad Andina
La
Comunidad Andina podría liderar una Iniciativa Regional de Valorización
Energética de Residuos, con objetivos como: eliminar
progresivamente los botaderos a cielo abierto; reducir la disposición final de
residuos; armonizar normas técnicas y ambientales; promover asociaciones
público-privadas para plantas WTE; acceder conjuntamente a fondos climáticos
internacionales; desarrollar un mercado regional de bonos de carbono vinculados
al sector residuos; crear un Centro Andino de Investigación en Economía
Circular y WTE; intercambiar experiencias regulatorias y
tecnológicas entre los cinco países, así como incorporar lecciones aprendidas de países desarrollados bajo el enfoque de la contribución a la energía y economía, asi como con el debate medioambiental y normativo. Una
estrategia regional permitiría reducir costos, atraer inversión, compartir
capacidades técnicas y acelerar la transición hacia un modelo de gestión más
eficiente.
El Dato
►Entre el 2001 y 2025, la población conjunta de Perú, Colombia,
Ecuador, Bolivia y Chile pasó de 103,5 millones a 138,8 millones de habitantes,
lo que representa un crecimiento de 35,3 millones de personas (34,1 %) en lo que va del siglo XXI. Este
incremento demográfico genera un mayor volumen de residuos sólidos
municipales. En este sentido, la valorización energética de residuos mediante
tecnologías WTE se convierte en una oportunidad estratégica
para transformar un problema ambiental en una fuente sostenible de energía y
avanzar hacia una economía circular en la región andina.
►La evidencia internacional demuestra que la tecnología WTE no reemplaza la reducción, la reutilización ni el
reciclaje; las complementa dentro de una gestión integral y puede transformar el rápido e insostenible crecimiento demográfico de las ciudades que producen residuos sólidos municipales en una fuente de energía, empleo, salud y bienestar.
El Dato
►Entre el 2001 y 2025, la población conjunta de Perú, Colombia,
Ecuador, Bolivia y Chile pasó de 103,5 millones a 138,8 millones de habitantes,
lo que representa un crecimiento de 35,3 millones de personas (34,1 %) en lo que va del siglo XXI. Este
incremento demográfico genera un mayor volumen de residuos sólidos
municipales. En este sentido, la valorización energética de residuos mediante
tecnologías WTE se convierte en una oportunidad estratégica
para transformar un problema ambiental en una fuente sostenible de energía y
avanzar hacia una economía circular en la región andina.
►La evidencia internacional demuestra que la tecnología WTE no reemplaza la reducción, la reutilización ni el
reciclaje; las complementa dentro de una gestión integral y puede transformar el rápido e insostenible crecimiento demográfico de las ciudades que producen residuos sólidos municipales en una fuente de energía, empleo, salud y bienestar.
El Dato
►Entre el 2001 y 2025, la población conjunta de Perú, Colombia,
Ecuador, Bolivia y Chile pasó de 103,5 millones a 138,8 millones de habitantes,
lo que representa un crecimiento de 35,3 millones de personas (34,1 %) en lo que va del siglo XXI. Este
incremento demográfico genera un mayor volumen de residuos sólidos
municipales. En este sentido, la valorización energética de residuos mediante
tecnologías WTE se convierte en una oportunidad estratégica
para transformar un problema ambiental en una fuente sostenible de energía y
avanzar hacia una economía circular en la región andina.
►La evidencia internacional demuestra que la tecnología WTE no reemplaza la reducción, la reutilización ni el
reciclaje; las complementa dentro de una gestión integral y puede transformar el rápido e insostenible crecimiento demográfico de las ciudades que producen residuos sólidos municipales en una fuente de energía, empleo, salud y bienestar.
El Dato
►Entre el 2001 y 2025, la población conjunta de Perú, Colombia,
Ecuador, Bolivia y Chile pasó de 103,5 millones a 138,8 millones de habitantes,
lo que representa un crecimiento de 35,3 millones de personas (34,1 %) en lo que va del siglo XXI. Este
incremento demográfico genera un mayor volumen de residuos sólidos
municipales. En este sentido, la valorización energética de residuos mediante
tecnologías WTE se convierte en una oportunidad estratégica
para transformar un problema ambiental en una fuente sostenible de energía y
avanzar hacia una economía circular en la región andina.
►La evidencia internacional demuestra que la tecnología WTE no reemplaza la reducción, la reutilización ni el
reciclaje; las complementa dentro de una gestión integral y puede transformar el rápido e insostenible crecimiento demográfico de las ciudades que producen residuos sólidos municipales en una fuente de energía, empleo, salud y bienestar.
El Dato
►Entre el 2001 y 2025, la población conjunta de Perú, Colombia,
Ecuador, Bolivia y Chile pasó de 103,5 millones a 138,8 millones de habitantes,
lo que representa un crecimiento de 35,3 millones de personas (34,1 %) en lo que va del siglo XXI. Este
incremento demográfico genera un mayor volumen de residuos sólidos
municipales. En este sentido, la valorización energética de residuos mediante
tecnologías WTE se convierte en una oportunidad estratégica
para transformar un problema ambiental en una fuente sostenible de energía y
avanzar hacia una economía circular en la región andina.
►La evidencia internacional demuestra que la tecnología WTE no reemplaza la reducción, la reutilización ni el reciclaje; las complementa dentro de una gestión integral y puede transformar el rápido e insostenible crecimiento demográfico de las ciudades que producen residuos sólidos municipales en una fuente de energía, empleo, salud y bienestar.
►La evidencia internacional demuestra que la tecnología WTE no reemplaza la reducción, la reutilización ni el reciclaje; las complementa dentro de una gestión integral y puede transformar el rápido e insostenible crecimiento demográfico de las ciudades que producen residuos sólidos municipales en una fuente de energía, empleo, salud y bienestar.

