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martes, 3 de noviembre de 2026

Debate sobre la transición del REINFO al FORMAPE

La minería artesanal y la pequeña minería constituyen una realidad económica y social de gran importancia para el Perú y los países de la región andina. Su contribución a la generación de empleo, los ingresos familiares y las economías territoriales contrasta, sin embargo, con dificultades estructurales relacionadas con la informalidad, el acceso a derechos mineros, las limitaciones tecnológicas, la seguridad de las operaciones y los impactos ambientales.
Por consiguiente, es preciso formalizar para producir mejor, agregar valor para generar desarrollo e integrar capacidades para construir una minería responsable y competitiva en la región andina. 
Importante Foro, donde se hace presente el parlamento andino con su aporte académico 
Esta formalización requiere una mirada integral que permita superar las barreras administrativas y promover una verdadera transformación productiva. Los espacios de análisis y evaluación de la importancia y del proceso de formalización de la minería artesanal en el Perú han permitido reconocer que esta problemática no puede abordarse exclusivamente desde la perspectiva normativa. Es necesario considerar las condiciones económicas y sociales de los productores, las comunidades vinculadas a la actividad minera, las dificultades para acceder a concesiones y contratos de explotación, así como las características de los circuitos de producción y comercialización del oro y el cobre.
En este escenario, la propuesta de la nueva Ley de la Pequeña Minería y Minería Artesanal (Ley MAPE) y la creación del Organismo Nacional para el Fortalecimiento de la Pequeña Minería y Minería Artesanal (FORMAPE) representan una oportunidad para superar las limitaciones del Registro Integral de Formalización Minera (REINFO) y avanzar hacia una institucionalidad permanente, con mayores capacidades de asistencia técnica, autorización, fiscalización ambiental y trazabilidad. Sin embargo, el éxito de esta transformación dependerá de que la formalización sea una ruta viable para los productores y, simultáneamente, una garantía de cumplimiento de las obligaciones legales, ambientales, laborales y de seguridad.
Esta nueva visión pasa por entender a la minería artesanal y pequeña minería desde el enfoque de cadena de valor. La actividad no comienza ni termina con la extracción del mineral: comprende la identificación y aprovechamiento del recurso geológico, la explotación, el beneficio y procesamiento, el transporte, la comercialización y, progresivamente, la incorporación de servicios tecnológicos, financieros y logísticos. Formalizar cada uno de estos eslabones permitirá conocer el origen de los minerales, mejorar la productividad, reducir pérdidas e impactos ambientales, generar empleo de calidad y asegurar que una mayor proporción del valor económico permanezca en las localidades y regiones productoras. 

Oportunidades que brindan el oro y el cobre

El oro y el cobre presentan oportunidades productivas diferenciadas. En el caso del oro, resulta prioritario fortalecer la trazabilidad, mejorar las tecnologías de beneficio, eliminar progresivamente el uso de mercurio y garantizar canales transparentes de comercialización.
En el cobre, la creciente demanda mundial asociada a la electrificación, las energías renovables y la transición energética abre posibilidades para integrar a pequeños productores en cadenas de suministro formales, siempre que existan condiciones geológicas, tecnológicas, ambientales y económicas adecuadas.
Ambos minerales pueden contribuir a diversificar las economías territoriales, fortalecer proveedores locales y promover nuevas oportunidades de inversión y desarrollo.
Esta reflexión adquiere una dimensión regional cuando se considera que Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú enfrentan desafíos comunes, aunque con diferentes marcos institucionales y experiencias de organización productiva. 
La cooperación entre los países miembros del Parlamento Andino permitiría intercambiar buenas prácticas de formalización, asistencia técnica, trazabilidad, innovación tecnológica y comercialización responsable. También ofrecería oportunidades para identificar mecanismos de articulación de las cadenas de valor del oro y el cobre, fortaleciendo la participación de los pequeños productores en los mercados regionales e internacionales. 

Espacios promovidos por el parlamento Andino

En esta tarea, el Parlamento Andino puede contribuir promoviendo espacios de diálogo y cooperación entre los gobiernos, universidades, colegios profesionales, organizaciones de productores, empresas y sociedad civil organizada.
La integración regional no debe limitarse a la armonización de normas: debe facilitar el intercambio de conocimientos, el desarrollo de capacidades y la construcción de oportunidades productivas compartidas. 
En estricto, la transición del REINFO al FORMAPE no debe medirse únicamente por la cantidad de operadores formalizados ni por la creación de una nueva entidad pública. Su verdadero resultado deberá reflejarse en una minería artesanal y pequeña minería más productiva, segura, ambientalmente responsable y articulada a cadenas de valor transparentes y competitivas. En este contexto, la formalización debe permitir producir mejor, agregar valor, generar oportunidades en los territorios y fortalecer la integración económica de nuestros países.