La propuesta para el desarrollo del
Terminal Portuario de Corío continúa avanzando desde el 16 de noviembre de
2022, fecha en que se publicó la Ley N° 31625, que declara de necesidad
pública e interés nacional la construcción de este puerto, ubicado en el
distrito de Punta de Bombón, provincia de Islay, departamento de Arequipa.
Desde entonces, se ha concretado un
avance fundamental con el saneamiento físico-legal de los terrenos, que
permitió inscribir 34 596 hectáreas a nombre del Estado peruano, de las cuales
1 127 hectáreas estarían destinadas al núcleo portuario.
Otro hito importante se alcanzó el 3 de
septiembre de 2026, cuando la Autoridad Portuaria Nacional, mediante el Acuerdo
de Directorio N° 0068-2026-APN-DIR, aprobó el Plan Maestro del Terminal
Portuario de Corío, instrumento clave para orientar su desarrollo y consolidar
su proyección estratégica.
La zona de influencia del proyecto
aspira a convertirse en un polo de desarrollo económico y una plataforma
logística integrada, articulando infraestructura portuaria, ferroviaria y vial
con actividades industriales y tecnológicas. Esta visión permitiría fortalecer
la conectividad, dinamizar las actividades productivas y generar nuevas
oportunidades de inversión y empleo.
Entre sus principales objetivos destaca
la captación de carga procedente de países vecinos, especialmente Brasil y
Bolivia, con el propósito de ofrecer una alternativa logística para el
transporte de mercancías hacia los mercados de la cuenca del Pacífico. De
concretarse esta visión, Corío podría desempeñar un papel estratégico en la
integración de la región, al contribuir a conectar los centros de producción
del interior del continente con los mercados internacionales.
En este contexto, el desarrollo del
puerto adquiere especial relevancia por su vinculación con la propuesta
impulsada desde el Parlamento Andino para promover una Red Ferroviaria Andina
Interoperable, orientada a conectar progresivamente los países de la región,
sus centros productivos y sus mercados mediante corredores ferroviarios y
bioceánicos. Desde esta perspectiva, Corío podría constituirse en un nodo
estratégico de dicha red, articulando la infraestructura portuaria del Pacífico
con los sistemas ferroviarios y viales que permitan movilizar la producción de
Perú, Brasil, Bolivia y otros países andinos. La convergencia entre ambas
iniciativas permitiría trascender la visión de proyectos aislados y avanzar
hacia una plataforma logística multimodal, capaz de reducir costos y tiempos de
transporte, fortalecer la competitividad regional y convertir la integración
física andina en una herramienta efectiva para el desarrollo económico
sostenible.
Para el sector minero, esta visión
representa una oportunidad que merece especial atención. La competitividad de
la minería peruana no depende únicamente de la disponibilidad de recursos
minerales o de la capacidad de producción, sino también de la infraestructura
que permite trasladar materias primas, insumos y productos transformados hacia
los mercados nacionales e internacionales. Una conexión eficiente entre
puertos, ferrocarriles, zonas industriales y centros de producción podría
favorecer no solo las exportaciones mineras, sino también el desarrollo de
cadenas de valor vinculadas con el cobre y otros minerales estratégicos,
promoviendo progresivamente una economía que exporte más valor agregado,
conocimiento y tecnología.
El desafío, por tanto, consiste en
articular la planificación portuaria con una visión ferroviaria de alcance
sudamericano, acompañada de estudios de viabilidad económica, evaluación
ambiental, mecanismos de financiamiento y una gobernanza que garantice la
coordinación entre los países involucrados. El puerto de Corío y la propuesta
de una Red Ferroviaria Andina Interoperable pueden complementarse dentro de una
estrategia territorial de largo plazo, en la que la infraestructura deje de
concebirse como un conjunto de obras independientes y se convierta en una red
al servicio de la producción, la integración y el bienestar de la población.
Pensar en Corío es pensar más allá de un
puerto. Es imaginar una puerta de entrada y salida para la producción
sudamericana, conectada con los Andes mediante una red ferroviaria moderna,
interoperable y sostenible. El reto es transformar esta visión en proyectos
articulados y viables que permitan aprovechar las ventajas geográficas del
Perú, fortalecer su papel como plataforma logística del Pacífico y contribuir a
que la riqueza de los recursos naturales se traduzca en desarrollo
productivo, integración regional y mejores oportunidades para las futuras
generaciones.

